jueves, 16 de marzo de 2006

Atrápame a ese castillo

Lo ha vuelto a hacer. Hayao Miyazaki lo ha conseguido de nuevo. Después de dejarnos con la boca abierta con obras maestras como Laputa: el castillo en el cielo, Niki aprendiz de bruja, El viaje de Chihiro, Mi vecino Totoro, y sobre todo Porco Rosso, este nipón nos sirve así, sin avisar, una genialidad marca de la casa estudios Ghibli. Estamos hablando de El castillo ambulante.



Los seguidores del estudio no se verán defraudados en absoluto, pues la película se puede clasificar entre las mejores de su autor.



Como siempre, imaginación desbordante, bandas sonoras de melodías envolventes y serenas, colorido, el trazo de los personajes que ya nos es familiar, todos los ingredientes que Miyazaki sabe aderezar tan bien y que los cocina a fuego lento en su cocina de ensueño, para servirnos este plato delicioso que uno no se cansaría de saborear.



Nos encontraremos un largometraje lleno de personajes carismáticos; no ya los protagonistas que se hacen querer y que devoran la pantalla, sino también los secundarios que le dan el toque de magia a todas las películas made in Ghibli, por ejemplo el espantapájaros y Calcifer, el demonio del fuego. Paisajes, músicas y personajes que evocan otros tiempos que nunca existieron. Nostalgia y recuerdos.



Siempre está presente ese trasfondo de la vieja Europa. Escenarios que están lejos de su Japón natal, Miyazaki nos muestra clichés muy occidentalizados; los mercadillos, las viandas, las hogazas de pan, el queso, la panceta, etc. Todo ello muy alejado de lo que parece ser el modo de vida y costumbres orientales.

Llama la atención el diseño del castillo, que adopta una estética muy a lo Metal Slug. La plástica del dibujo de Miyazaki y sus ayudantes siempre se desmarca por su originalidad y por tener su estilo propio.


Metal Slug...


...y el castillo ambulante. ¿Parecidos razonables?

Una película sobresaliente que no habría que dejar escapar mientras siga en cartelera.

lunes, 13 de marzo de 2006

Apocalypse Snow

Hay un pequeño país perdido entre las montañas donde se pueden encontrar cimas y valles como en ninguna otra parte. A ese lugar se encaminaba el Comando Pollo en busca de sensaciones fuertes.

Tras numerosos avatares y un duro viaje, por fin se alcanzó la meta. La cosa prometía. Y es que el asomarse y encontrarse con estas vistas provoca fuertes chutes de adrenalina.



Metro tras metro, derrape tras derrape, vertiginosos paisajes se sucedían en una infinita sucesión de clichés como los que se pueden ver desde el pico del Cubil.



Bajando el Coll Blanc se podía divisar la parte francesa de Porté Puymorens. Fuertes pendientes sobre acantilados para sensaciones inigualables.



Debajo de los picos dominantes también se podían encontrar enormes desiertos de nieve. Blanco intenso que abrasa las retinas que se atreven a ir desprotegidas.



Buscando los rincones escondidos encontrábamos pinos solitarios en la zona del Llano de las Piedras, síntoma de que la expedición perdía altura...



... hasta alcanzar los bosques de pinos. Deslizarse entre sus ramas mezcla la euforia desbordante, el silencio majestuoso, y el viento que silba en una zona mágica.



En un continuo sube-y-baja, las cimas nos recuerdan quienes son las que mandan allí. Dos mil quinientos metros de roca cayendo con aplomo hasta el valle no se ignoran así como así.



Pero los bosques de Pessons siempre están allí para ofrecer cobijo.



El viento es realmente helador y moldea el terreno a su antojo dejando su impronta en las formas torturadas que nos presenta la nieve helada.



No todo son crestas y acantilados. La montaña se viste con su falda blanca de curvas redondeadas y aspecto esponjoso. Un deleite.



Bosques y planicies blancas se suceden unas a otras sin parar. La zona de Montmalús invita a visitarla y contemplar el circo de Colells.



Desde arriba se tiene una perspectiva muy diferente del panorama que nos rodea. Las copas de los árboles están debajo de nuestras suelas...



...y nos invitan a pasar entre sus troncos cuando bajamos de la Llosada.



Los valles que alcanzamos a adivinar desde Enradort son increíbles. Pero esta vez no será. Ahora bajamos hasta el lago de Cubil.



El Comando Pollo no se cansa de maravillarse con tanto monumento natural.



El monte Pedrús observa desde lo lejos. Los aludes en sus laderas son el claro síntoma de las importantes nevadas que han caído hace pocas horas.



Muy por encima del camino de Pessons, la tentación de salirse de las rutas trazadas es demasiado fuerte. Aquí solamente quedan la destreza del esquiador, el silencio absoluto, la incertidumbre, el paisaje.



A la sombra del pico de Espiolets, nos encontramos una pendiente abrupta. El cansancio del día hace más difícil bajarla, pero el premio merece la pena.



En cambio, la naturaleza nos recuerda que estamos en su dominio, del cual ella es la dueña absoluta.



Saca la pala, que aquí hay mucho trabajo por hacer...



El viaje de regreso nos deja estampas preciosas, bosques de pinos doblados bajo el peso de la nieve.





Al doblar cualquier curva te puedes sorprender con muestras del románico. Piedra vieja bajo nieve nueva, así desde hace siglos.



Los Tres Mosqueteros presentan armas.





Hasta el año que viene. De eso podéis estar seguros.

jueves, 2 de marzo de 2006

Manifiesto contra el nuevo totalitarismo

Me hago eco de un manifiesto firmado por unas cuantas personalidades relevantes en contra de la ola de fanatismo islámico que se ha levantado en los últimos tiempos. Versiones originales en francés y también en inglés.

Después de haber vencido al fascismo, al nazismo, al estalinismo, el mundo se enfrenta a una nueva amenaza totalitaria mundial: el islamismo.

Nosotros, escritores, periodistas e intelectuales convocamos a la resistencia al totalitarismo religioso y a la promoción de la libertad, la igualdad de oportunidades y los valores seculares para todos.

Eventos recientes, ocurridos tras la publicación de dibujos de Mahoma en varios periódicos europeos, han revelado la necesidad de librar una lucha por los valores universales, que no se librará con las armas, sino en el campo de las ideas. No se trata de una lucha entre culturas o una oposición Occidente-Oriente, sino de un combate mundial que ubica a los demócratas contra los teócratas.

Como todos los totalitarismos, el islamismo se alimenta de miedos y frustraciones. Los predicadores del odio apuestan por esos sentimientos para formar sus batallones destinados a imponer un mundo liberticida y desigual. Pero nada, ni siquiera la desesperación, justifica la elección del oscurantismo, el totalitarismo y el odio. Es islamismo es una ideología reaccionara que asesina la igualdad, la libertad y el secularismo allí donde está presente. Su éxito sólo puede llevar a un mundo de dominación: la dominación de la mujer por parte del hombre y la dominación de todos por parte de los islamistas. Para contrarrestarlo, debemos garantizar derechos universales a los oprimidos y discriminados.

Rechazamos el "relativismo cultural", que consiste en aceptar que los hombres y mujeres de cultura musulmana deben ser privados del derecho a la igualdad, la libertad y los valores seculares en el nombre del respeto por culturas y tradiciones. Rechazamos renunciar a nuestro espíritu crítico por miedo a ser acusados de "islamofobia", un concepto desafortunado que confunde la crítica del Islam como religión con la estigmatización de sus creyentes.

Abogamos por la universalidad de la libertad de expresión, para que el espíritu crítico pueda ejercitarse en todos los continentes, contra todos los abusos y contra todos los dogmas.

Apelamos a los demócratas y a los espíritus libres de todos los países para que nuestro siglo sea un siglo ilustrado, no oscurantista.


Ayaan Hirsi Ali, diputada holandesa que escribió con Theo Van Gogh el documental por el que lo asesinaron.
Chahla Chafiq, escritora iraní exiliada en Francia.
Caroline Fourest, ensayista y autora de un libro contra Tariq Ramadan.
Bernard-Henri Lévy, filósofo francés.
Irshad Manji, periodista canadiense autora de "Mis dilemas con el Islam".
Mehdi Mozaffari, profesor iraní exiliado en Dinamarca.
Maryam Namazie, escritora y productora de televisión.
Taslima Nasreen, doctora nacida en Bangladesh perseguida por apostasía.
Salman Rushdie, novelista condenado a muerte por Jomeini por "Los versos satánicos".
Antoine Sfeir, cristiano libanés que vive en Francia.
Philippe Val, director de "Charlie Hebdo".
Ibn Warraq, autor de "Por qué no soy musulmán".

domingo, 26 de febrero de 2006

¿Es grave, doctor?

Tengo una obsesión, doctor.



No me puedo quitar esto de la cabeza.



Ni esto.



Ni esto.



Tampoco esto.



Lo mismo con esto.



Ídem



Esto tampoco.



Ni esto.



Con esto pasa igual.



Y lo mismo con esto.



Esto tampoco.



Igual con esto.



Ni esto.



Ni esto.



Ni esto.



Ni esto.



Ni esto.



Lo mismo me pasa con esto.



¿Usted cree que me puedo curar, doctor?

Una sorpresa matutina

Subir las persianas y...

Nevada febrero 2006

Ahora, a disfrutar del día.

jueves, 9 de febrero de 2006

El futuro de la informática



Decid adiós al ratón, al teclado y a las ventanas.

domingo, 29 de enero de 2006

A mi lo que me gustal sel el humol amaliyo

Ahora que ha vuelto aquél mítico programa pero con unos comentaristas penosillas, sólo nos queda recordar que tiempos pasados fueron mejores, y para ello, nada mejor que un capítulo de los buenos.



(Enlace original)

Humor absurdo al poder. Humor amarillo pala siemple.