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lunes, 28 de diciembre de 2009
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Monos malvados
El mundo de la TV y el cine ha tenido sus personajes malos. Pero los más malvados, los que ponen la carne de gallina, son los monos. A saber:
El Mono Malvado del Armario, que aterroriza a Chris Griffin en la serie Padre de Familia.
El doctor Zaius, científico simiesco en el Planeta de los Simios, que esclaviza a la humanidad y baila breakdance en los musicales de Broadway.
Cuidado si os cruzáis con alguno de estos monos, estáis a tiempo de huir.
El Mono Malvado del Armario, que aterroriza a Chris Griffin en la serie Padre de Familia.
El doctor Zaius, científico simiesco en el Planeta de los Simios, que esclaviza a la humanidad y baila breakdance en los musicales de Broadway.
Cuidado si os cruzáis con alguno de estos monos, estáis a tiempo de huir.
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domingo, 2 de noviembre de 2008
Anime y física cuántica
En física cuántica se suele decir que si no has comprendido nada, es que ya le estás empezando a pillar el truco al asunto. Salvando las distancias, ésta máxima se podría aplicar a la serie de anime más absurda, descerebrada y loca vista hasta el momento: BoBoBo.
Tratando de abreviar, la serie va de BoBoBo el Liberta-cabelleras, que lucha contra el Imperio Margarita para salvar la libertad capilar mediante sus técnicas de ataque del pelo nasal.
A lo largo de diferentes lugares del mundo, BoBoBo irá ganando adeptos a su causa para luchar contra los enemigos en combate singular -y ultra absurdo- para llegar hasta el final y derrocar al malvado Bola de Billar IV.
BoBoBo irá conociendo a nuevos amigos que unirán sus conocimientos de Lucha Absurda para tratar de alcanzar el éxito en tan sagrada misión. Los personajes más importantes son:

Beauty: es la única persona cuerda de todo el grupo. Fue salvada por BoBoBo cuando estaba a punto de ser pelada al cero por un Cazador de Pelo al servicio del Imperio Margarita. Desde entonces es fiel a la causa de BoBoBo.

BoBoBo: con su técnica de Poder del Cabello Nasal, es el azote de todos los Capitanes de División del Imperio Margarita. Con dos largos pelos que le salen de la nariz a modo de látigos, no deja títere con cabeza. Otros detalles absurdos: una pareja de ancianos viven en sus cavidades nasales, y de su pelo afro salen todo tipo de personajes a cada cual más absurdo y disparatado.

Don Patch: un avezado Luchador del Absurdo con forma de naranja con pinchos. Está como una puta regadera, y ese es precisamente su punto fuerte. Se hace aliado de BoBoBo tras ser derrotado por él.

Heppoko-Maru: un chaval de 16 años, casi tan cuerdo como Beauty, pero sólo casi. Lo enfermizo de este personaje es que su ataque principal es a base de pedos, que los lanza contra sus enemigos. Ojo a su técnica letal, Golpe Ventosero.

Dengakuman: era el capitán de la División Z del Imperio Margarita, pero cayó derrotado fulminantemente por BoBoBo y compañía. Aunque tiene su ataque de Golpe Dengaku, es bastante inútil. Lo único reseñable es que es muy mono pues se parece a un peluche y tal...

Destapeman: el personaje más descabellado de la serie, si es que se puede establecer alguna gradación en ese sentido. Es un ser que va por la vida vestido únicamente con una sábana, y luce una perilla impresentable y una coleta penosa. Empezó siendo un enemigo de BoBoBo, y su técnica es el Destape. Con sus manos se levanta la sábana y al grito de ¡toma tema! le enseña sus encantos a sus rivales horrorizados que caen como moscas. Afortunadamente, unos focos encendidos oportunamente crean un contraluz que evita daños mentales a la audiencia. Sí, es enfermizo, no tratéis de comprender.

Impredecible: el protegido de Don Patch, o eso dice él. Joven de 24 años, alto, rubio, tiene todas las papeletas para no protagonizar ésta serie, pero lo sentimos por él... Su técnica especial es el Ataque Cerradura con el que cierra el corazón de sus rivales.

Softon: aunque a primera vista puede parecer que está como una regadera, la realidad es que está como para que lo encierren en un psiquiátrico. ¡Je! Qué os creíais... Todo el mundo duda si su cabeza se parece más a un helado de fresa o a una boñiga. Siento comunicar que la serie no aclara este punto. Su ataque más importante es la Sagrada Lucha Ancestral de Babilonia. Militaba en la División C del Imperio Margarita y se unió al grupo de BoBoBo tras ser derrotado por los que son sus actuales compañeros de lucha.

Tokoro Ten no Suke: la historia de este personaje es bastante lamentable, pues es un hombre de gelatina que vivía abandonado en un supermercado porque estaba caducado (¿?). Su papel en la serie es recibir hostiazos una y otra vez, o que lo corten en pedazitos. Sus propios compañeros no le tienen ningún respeto y por ello le utilizan como escudo para recibir fostiazos o bien como arma arrojadiza ya que es siempre lo primero que tienen a mano. Su ataque es el penoso Combate Tembleque o el inútil Combate Nu. Es un desgraciado. Cuesta creer que fuese el capitán de la División A del Imperio Margarita. Tal vez por eso fue derrotado en un abrir y cerrar de ojos.

La chica torpedo: inicialmente al servicio del Imperio Margarita, siempre quiere destruir a los que hacen tonterías. ¿Por qué? ¡PORQUE ES ES SU OBJETIVO! Con su peculiar forma de misil y dos sensuales piernas femeninas, es de los personajes más disparatados de la serie. Tras ser derrotada por BoBoBo, se alineará de su parte con el objetivo de derrocar al malvado Bola de Billar IV.

Cañonero: con un tupé que iguala al del penoso Loquillo, es un antiguo compañero de BoBoBo en el aprendizaje de la Técnica del Cabello Nasal. Pero cuando el maestro de ambos -que por cierto, era una lata de refresco (¿?)- le echó del Dojo, utilizó la técnica del Pelo Nasal para hacer el mal. Desde entonces le guarda rencor a BoBoBo, que fue nombrado como 7º Heredero de la Técnica del Pelo Nasal.
Todos estos personajes se enfrentan a centenares de enemigos que están al servicio del Imperio Margarita, a cada cual más absurdo y demencial, pero mejor le ahorraré los detalles a los lectores, por el bien de su salud mental.
¿Habéis comprendido algo en todo esto? Pues ya le estáis pillando el truquillo. ¡Qué razón tenía Schrödinger!
Tratando de abreviar, la serie va de BoBoBo el Liberta-cabelleras, que lucha contra el Imperio Margarita para salvar la libertad capilar mediante sus técnicas de ataque del pelo nasal.
A lo largo de diferentes lugares del mundo, BoBoBo irá ganando adeptos a su causa para luchar contra los enemigos en combate singular -y ultra absurdo- para llegar hasta el final y derrocar al malvado Bola de Billar IV.
BoBoBo irá conociendo a nuevos amigos que unirán sus conocimientos de Lucha Absurda para tratar de alcanzar el éxito en tan sagrada misión. Los personajes más importantes son:
Beauty: es la única persona cuerda de todo el grupo. Fue salvada por BoBoBo cuando estaba a punto de ser pelada al cero por un Cazador de Pelo al servicio del Imperio Margarita. Desde entonces es fiel a la causa de BoBoBo.
BoBoBo: con su técnica de Poder del Cabello Nasal, es el azote de todos los Capitanes de División del Imperio Margarita. Con dos largos pelos que le salen de la nariz a modo de látigos, no deja títere con cabeza. Otros detalles absurdos: una pareja de ancianos viven en sus cavidades nasales, y de su pelo afro salen todo tipo de personajes a cada cual más absurdo y disparatado.
Don Patch: un avezado Luchador del Absurdo con forma de naranja con pinchos. Está como una puta regadera, y ese es precisamente su punto fuerte. Se hace aliado de BoBoBo tras ser derrotado por él.
Heppoko-Maru: un chaval de 16 años, casi tan cuerdo como Beauty, pero sólo casi. Lo enfermizo de este personaje es que su ataque principal es a base de pedos, que los lanza contra sus enemigos. Ojo a su técnica letal, Golpe Ventosero.
Dengakuman: era el capitán de la División Z del Imperio Margarita, pero cayó derrotado fulminantemente por BoBoBo y compañía. Aunque tiene su ataque de Golpe Dengaku, es bastante inútil. Lo único reseñable es que es muy mono pues se parece a un peluche y tal...
Destapeman: el personaje más descabellado de la serie, si es que se puede establecer alguna gradación en ese sentido. Es un ser que va por la vida vestido únicamente con una sábana, y luce una perilla impresentable y una coleta penosa. Empezó siendo un enemigo de BoBoBo, y su técnica es el Destape. Con sus manos se levanta la sábana y al grito de ¡toma tema! le enseña sus encantos a sus rivales horrorizados que caen como moscas. Afortunadamente, unos focos encendidos oportunamente crean un contraluz que evita daños mentales a la audiencia. Sí, es enfermizo, no tratéis de comprender.
Impredecible: el protegido de Don Patch, o eso dice él. Joven de 24 años, alto, rubio, tiene todas las papeletas para no protagonizar ésta serie, pero lo sentimos por él... Su técnica especial es el Ataque Cerradura con el que cierra el corazón de sus rivales.
Softon: aunque a primera vista puede parecer que está como una regadera, la realidad es que está como para que lo encierren en un psiquiátrico. ¡Je! Qué os creíais... Todo el mundo duda si su cabeza se parece más a un helado de fresa o a una boñiga. Siento comunicar que la serie no aclara este punto. Su ataque más importante es la Sagrada Lucha Ancestral de Babilonia. Militaba en la División C del Imperio Margarita y se unió al grupo de BoBoBo tras ser derrotado por los que son sus actuales compañeros de lucha.
Tokoro Ten no Suke: la historia de este personaje es bastante lamentable, pues es un hombre de gelatina que vivía abandonado en un supermercado porque estaba caducado (¿?). Su papel en la serie es recibir hostiazos una y otra vez, o que lo corten en pedazitos. Sus propios compañeros no le tienen ningún respeto y por ello le utilizan como escudo para recibir fostiazos o bien como arma arrojadiza ya que es siempre lo primero que tienen a mano. Su ataque es el penoso Combate Tembleque o el inútil Combate Nu. Es un desgraciado. Cuesta creer que fuese el capitán de la División A del Imperio Margarita. Tal vez por eso fue derrotado en un abrir y cerrar de ojos.
La chica torpedo: inicialmente al servicio del Imperio Margarita, siempre quiere destruir a los que hacen tonterías. ¿Por qué? ¡PORQUE ES ES SU OBJETIVO! Con su peculiar forma de misil y dos sensuales piernas femeninas, es de los personajes más disparatados de la serie. Tras ser derrotada por BoBoBo, se alineará de su parte con el objetivo de derrocar al malvado Bola de Billar IV.
Cañonero: con un tupé que iguala al del penoso Loquillo, es un antiguo compañero de BoBoBo en el aprendizaje de la Técnica del Cabello Nasal. Pero cuando el maestro de ambos -que por cierto, era una lata de refresco (¿?)- le echó del Dojo, utilizó la técnica del Pelo Nasal para hacer el mal. Desde entonces le guarda rencor a BoBoBo, que fue nombrado como 7º Heredero de la Técnica del Pelo Nasal.
Todos estos personajes se enfrentan a centenares de enemigos que están al servicio del Imperio Margarita, a cada cual más absurdo y demencial, pero mejor le ahorraré los detalles a los lectores, por el bien de su salud mental.
¿Habéis comprendido algo en todo esto? Pues ya le estáis pillando el truquillo. ¡Qué razón tenía Schrödinger!
miércoles, 11 de junio de 2008
El Tarro
En diciembre de 1989 se emitió el que fue el primer episodio de Los Simpsons, el especial de Navidad.
En ese episodio pudimos ver cómo Marge guardaba el dinero ahorrado durante todo el año para comprar los regalos. Escondido en su enorme moño azul para mantenerlo lejos de las zarpas de Homer, Marge ocultaba un colosal tarro de cristal repleto de dinero listo para fundirlo en regalos varios en el centro comercial de Springfield.


No sé si la realidad supera la ficción, pero en algunos casos por lo menos la iguala.

Y si no, ojito a la foto.
En ese episodio pudimos ver cómo Marge guardaba el dinero ahorrado durante todo el año para comprar los regalos. Escondido en su enorme moño azul para mantenerlo lejos de las zarpas de Homer, Marge ocultaba un colosal tarro de cristal repleto de dinero listo para fundirlo en regalos varios en el centro comercial de Springfield.
No sé si la realidad supera la ficción, pero en algunos casos por lo menos la iguala.
Y si no, ojito a la foto.
martes, 10 de junio de 2008
Gran Profesor Onizuka
¿Qué pasaría si un buen día en el instituto apareciese un profesor macarra, malhablado, sin conocimientos ni aptitudes para la enseñanza, que insulta y pega a los alumnos, e incluso les invita a hacer pellas? Pues si todo esto ocurriese se armaría un pollo del quince, con el profesor dando con sus huesos en la cárcel y con la prensa a sus espaldas alertando del desmoronamiento del sistema educativo (cosa que por otra parte está ocurriendo pero esa es otra historia, je).
Sin embargo como este es un mundo de fantasía, piruletas y diversión, pues resulta que en el anime Great Teacher Onizuka, lejos de ocurrir todo aquello, semejante personaje te garantiza 43 fantásticos capítulos cargados de diversión, acción y coñas a partes iguales.

El anime no es nada nuevo -data del 2002- y está basado en el manga del mismo nombre publicado en 1997 por su autor Toru Fujisawa.
Dicho manga es una extraña continuación de otro del mismo autor (Bad Company) y nos presenta al personaje de Eikichi Onizuka, de 22 años de edad y ex miembro de una tribu urbana de moteros chungos, que decide dar un cambio de rumbo a su vida y se mete a profesor de secundaria en un instituto de Tokyo.

Onizuka es un tipo muy peculiar. Aunque no parece reunir las cualidades necesarias para ser un profesor responsable -fuma, se emborracha delante de su clase, espía a sus alumnas desnudas cuando están en los vestuarios- sin embargo parece reunir otras virtudes mucho más intangibles como el saber integrarse con los chicos de su clase, interesarse por sus problemas del día a día y preocuparse por que pasen un buen rato en un momento tan delicado de su vida.

A pesar de todo, la tarea de ser profesor de la clase 3-4 no será nada fácil para Eikichi Onizuka de 22 años de edad, ya que su carácter rebelde, indisciplinado e inconformista le traerá bastantes problemas con sus colegas y con parte de la dirección de la escuela, especialmente con el subdirector Hiroshi Uchiyamada. Algunos de sus alumnos tampoco se lo pondrán nada fácil debido a los antecedentes ocurridos en la escuela Seirin Gakuen...

Lo dicho, un anime chachi que deja muy buen sabor de boca, muy muy divertido, con escenas de todo tipo y que gustará muchísimo a los amantes del género. Para mí, sin duda está en el Top 3 de las mejores series de anime. Tomad nota.
Sin embargo como este es un mundo de fantasía, piruletas y diversión, pues resulta que en el anime Great Teacher Onizuka, lejos de ocurrir todo aquello, semejante personaje te garantiza 43 fantásticos capítulos cargados de diversión, acción y coñas a partes iguales.
Para ser un buen profesor hay que dar buen ejemplo, muñeca.
El anime no es nada nuevo -data del 2002- y está basado en el manga del mismo nombre publicado en 1997 por su autor Toru Fujisawa.
Dicho manga es una extraña continuación de otro del mismo autor (Bad Company) y nos presenta al personaje de Eikichi Onizuka, de 22 años de edad y ex miembro de una tribu urbana de moteros chungos, que decide dar un cambio de rumbo a su vida y se mete a profesor de secundaria en un instituto de Tokyo.
¡Qué alegría volver al instituto!
Onizuka es un tipo muy peculiar. Aunque no parece reunir las cualidades necesarias para ser un profesor responsable -fuma, se emborracha delante de su clase, espía a sus alumnas desnudas cuando están en los vestuarios- sin embargo parece reunir otras virtudes mucho más intangibles como el saber integrarse con los chicos de su clase, interesarse por sus problemas del día a día y preocuparse por que pasen un buen rato en un momento tan delicado de su vida.
El karka de Uchiyamada.
A pesar de todo, la tarea de ser profesor de la clase 3-4 no será nada fácil para Eikichi Onizuka de 22 años de edad, ya que su carácter rebelde, indisciplinado e inconformista le traerá bastantes problemas con sus colegas y con parte de la dirección de la escuela, especialmente con el subdirector Hiroshi Uchiyamada. Algunos de sus alumnos tampoco se lo pondrán nada fácil debido a los antecedentes ocurridos en la escuela Seirin Gakuen...
¡Eikichi Onizuka, de 22 años de edad, a su servicio!
Lo dicho, un anime chachi que deja muy buen sabor de boca, muy muy divertido, con escenas de todo tipo y que gustará muchísimo a los amantes del género. Para mí, sin duda está en el Top 3 de las mejores series de anime. Tomad nota.
lunes, 28 de mayo de 2007
British bizarre
Los años 80, esa época recurrente, dieron lugar a una imaginería audiovisual bastante peculiar. Los que comíamos Phoskitos mientras veíamos los autos locos y otros cartones animados de la Hanna-Barbera podremos recordar producciones bastante bizarras de pequeñas productoras, notablemente europeas, como La Tía de Frankenstein que si no recuerdo mal era checoslovaca o algo de por ahí.
Pero si algunas series copaban la parrilla de las 625 líneas en TVE2 esas eran las de la productora Thames con su típica cortinilla que daba paso a horas y horas de diversión, con el tigretón en una mano y los cromos de la serie de moda en la otra.

De entre todo ese montón de frikadas, la que más difusa tengo en mente es Chocky. Esa serie encabezaba por su siempre intrigante opening se basaba en una novela de John Wyndham y la recuerdo como la primera serie sci-fi dirigida específicamente a los chavales, allá por los años 1984 y 1985 a lo largo de la serie original y sus dos secuelas (Chocky's children y Chocky's challenge).

La serie iba de Matthew, un niño especialmente inteligente que recibe la visita de un ente extraterrestre que potencia aún más su don hasta convertirle en superdotado. El extraterrestre se aparece ante el niño como un tetraedro acristalado que emite extrañas luces, y del cual sale la voz del ente. De esta simbiosis naturalmente se beneficia el chaval, pero también el marciano -Chocky- que lo emplea como fuente de información para conocer usos y costumbres del planeta azul.
Semejante relación hombre/E.T. no pasa desapercibida para ciertos agentes externos, por lo que la superinteligencia de Matthew desata sospechas entre personas afines al gobierno, muy interesadas en obtener beneficio de esta sorprendente puerta abierta a una vida extraterrestre con montones de información que podrían sustraer.

El tiempo ha ido desgastando mis recuerdos acerca de esta serie hasta el punto de recordar tan solo pequeños flashbacks, su opening y su oscura banda sonora que me encantaba, de la que Mogwai hizo su propia versión; escoceses tenían que ser.
Pero no ha sido hasta ahora, con la Red de Redes, la memoria colectiva, las webs y el P2P, que he podido rescatar de la habitación oscura y cerrada con llave de mi memoria esa serie tan poco conocida. Larga vida a Internet.
PD: al volver a ver Chocky con su forma tetraédrica me surge la pregunta de ¿por qué a los bricks de leche se les llama tetrabricks si son paralelepípedos?
Pero si algunas series copaban la parrilla de las 625 líneas en TVE2 esas eran las de la productora Thames con su típica cortinilla que daba paso a horas y horas de diversión, con el tigretón en una mano y los cromos de la serie de moda en la otra.
Un opening que marcó época
De entre todo ese montón de frikadas, la que más difusa tengo en mente es Chocky. Esa serie encabezaba por su siempre intrigante opening se basaba en una novela de John Wyndham y la recuerdo como la primera serie sci-fi dirigida específicamente a los chavales, allá por los años 1984 y 1985 a lo largo de la serie original y sus dos secuelas (Chocky's children y Chocky's challenge).
La serie iba de Matthew, un niño especialmente inteligente que recibe la visita de un ente extraterrestre que potencia aún más su don hasta convertirle en superdotado. El extraterrestre se aparece ante el niño como un tetraedro acristalado que emite extrañas luces, y del cual sale la voz del ente. De esta simbiosis naturalmente se beneficia el chaval, pero también el marciano -Chocky- que lo emplea como fuente de información para conocer usos y costumbres del planeta azul.
Semejante relación hombre/E.T. no pasa desapercibida para ciertos agentes externos, por lo que la superinteligencia de Matthew desata sospechas entre personas afines al gobierno, muy interesadas en obtener beneficio de esta sorprendente puerta abierta a una vida extraterrestre con montones de información que podrían sustraer.
El tiempo ha ido desgastando mis recuerdos acerca de esta serie hasta el punto de recordar tan solo pequeños flashbacks, su opening y su oscura banda sonora que me encantaba, de la que Mogwai hizo su propia versión; escoceses tenían que ser.
Pero no ha sido hasta ahora, con la Red de Redes, la memoria colectiva, las webs y el P2P, que he podido rescatar de la habitación oscura y cerrada con llave de mi memoria esa serie tan poco conocida. Larga vida a Internet.
PD: al volver a ver Chocky con su forma tetraédrica me surge la pregunta de ¿por qué a los bricks de leche se les llama tetrabricks si son paralelepípedos?
jueves, 19 de abril de 2007
Mongolian Chop Squad
Me gusta la música. Me gusta el anime. Y cuando ambas cosas se juntan en una sola, y además es muy buena, tiene nombre y se llama Beck. Tenemos entre manos una estupenda serie de anime obra de un tal Harold Sakuishi, un japonés que no es gran cosa en el panorama del manga pero que un día se levantó y se dijo "voy a hacer una serie cojonuda con la música como background".

Dicho y hecho. Sakuishi parió el manga, que tuvo éxito y por lo tanto derivó en la TV nipona de la mano de Osamu Kobayashi (que no sé quien es pero le agradezco infinitamente que haya llevado la serie a la pequeña pantalla) y producida por el estudio Madhouse.

El guión es el plato fuerte de la serie, fluido, muy consistente ya que enlaza muy bien unas historias con otras dentro de la línea argumental general, y desmarcándose de muchos tópicos del anime al uso. La historia narra las desventuras de unos chavales de instituto de entre 14 y 16 años apasionados de la música que intentan formar su grupo de música con la aspiración de llegar a hacer algo importante algún día. La historia de sus protagonistas, especialmente Koyuki, Ryusuke, Chiba, Saku y Taira entre otros, conjuga dramatismo, acción, diversión, suspense y muchos momentos muy emotivos. Tantas virtudes tiene la serie que personalmente la considero entre el top 3 de series anime que he visto en los últimos tres o cuatro años.

Junto con el excelente guión, otro plato fuerte de la serie está en la banda sonora, omnipresente a lo largo de sus 26 capítulos con sonidos potentes donde predominan la guitarra eléctrica y la percusión. Puede que a alguien le parezca algo exótico eso del rock japonés, pero los autores de la serie no podrían haber elegido mejores temazos para ambientarla y darle ritmo. Especialmente a destacar los temas de "Brainstorm" y el "Spice of Life" interpretadas por los grupos nipones Typhoon24 y Tropical Gorilla, respectivamente, una mezcla de rock con toques funks que se escucha muy pero que muy bien.
La serie está repleta de referencias musicales como Jimi Hendrix, Kurt Cobain o Freddie Mercury. La música de los grupos que ponen la banda sonora tiene influencia de varios grupos occidentales -los Rage Against the Machine y los Red Hot Chili Peppers, por ejemplo- pero con un sonido muy propio, muy japonés, que le da ese toque diferente que tanto se agradece escuchar.

En el apartado artístico, la serie también se diferencia del anime habitual. La animación en muchos momentos parece dibujo sobre foto real -desconozco el nombre técnico de esto- y los colores no son tan vivos como suelen serlo en el anime, contribuyendo a hacerlo más real. Todo en Beck hace que se diferencie de las producciones habituales que se dan en Japón. El guión, la animación, la música, todo ello suma para hacer algo especial y que no defrauda al espectador.
La serie va de menos a más, y hay que ver los tres o cuatro primeros episodios para ir metiéndose en la piel de los protagonistas. La historia es muy agradecida y deja muy buen sabor de boca. Si os gusta el anime y/o la música, la cosa está clara: tenéis una cita con los Beck.
Dicho y hecho. Sakuishi parió el manga, que tuvo éxito y por lo tanto derivó en la TV nipona de la mano de Osamu Kobayashi (que no sé quien es pero le agradezco infinitamente que haya llevado la serie a la pequeña pantalla) y producida por el estudio Madhouse.
El guión es el plato fuerte de la serie, fluido, muy consistente ya que enlaza muy bien unas historias con otras dentro de la línea argumental general, y desmarcándose de muchos tópicos del anime al uso. La historia narra las desventuras de unos chavales de instituto de entre 14 y 16 años apasionados de la música que intentan formar su grupo de música con la aspiración de llegar a hacer algo importante algún día. La historia de sus protagonistas, especialmente Koyuki, Ryusuke, Chiba, Saku y Taira entre otros, conjuga dramatismo, acción, diversión, suspense y muchos momentos muy emotivos. Tantas virtudes tiene la serie que personalmente la considero entre el top 3 de series anime que he visto en los últimos tres o cuatro años.
Junto con el excelente guión, otro plato fuerte de la serie está en la banda sonora, omnipresente a lo largo de sus 26 capítulos con sonidos potentes donde predominan la guitarra eléctrica y la percusión. Puede que a alguien le parezca algo exótico eso del rock japonés, pero los autores de la serie no podrían haber elegido mejores temazos para ambientarla y darle ritmo. Especialmente a destacar los temas de "Brainstorm" y el "Spice of Life" interpretadas por los grupos nipones Typhoon24 y Tropical Gorilla, respectivamente, una mezcla de rock con toques funks que se escucha muy pero que muy bien.
La serie está repleta de referencias musicales como Jimi Hendrix, Kurt Cobain o Freddie Mercury. La música de los grupos que ponen la banda sonora tiene influencia de varios grupos occidentales -los Rage Against the Machine y los Red Hot Chili Peppers, por ejemplo- pero con un sonido muy propio, muy japonés, que le da ese toque diferente que tanto se agradece escuchar.
En el apartado artístico, la serie también se diferencia del anime habitual. La animación en muchos momentos parece dibujo sobre foto real -desconozco el nombre técnico de esto- y los colores no son tan vivos como suelen serlo en el anime, contribuyendo a hacerlo más real. Todo en Beck hace que se diferencie de las producciones habituales que se dan en Japón. El guión, la animación, la música, todo ello suma para hacer algo especial y que no defrauda al espectador.
La serie va de menos a más, y hay que ver los tres o cuatro primeros episodios para ir metiéndose en la piel de los protagonistas. La historia es muy agradecida y deja muy buen sabor de boca. Si os gusta el anime y/o la música, la cosa está clara: tenéis una cita con los Beck.
sábado, 7 de abril de 2007
Loser as I wanna be
Es un hecho contrastado que los que nos dedicamos al negocio de la tecla y la pantalla somos unos perdedores, la escoria de esta sociedad. Sí lector, tú también, si llevas el pan a casa a costa de picar líneas de código, arreglar ordenadores, solucionar configuraciones imposibles, bregar contra clientes estúpidos que se creen Bill Gates (cuando en realidad lo que se merecen es un buen puño por el culo), y arreglarle la vida a personas normales que por una inexplicable razón necesitan de un ordenador, resulta que eres un loser, un fracasado, un perdedor del siglo XXI, un pringao, un geek. Asúmelo, cuanto antes lo hagas, antes podrás superarlo: eres un despojo social que no sirve para nada. Al fin y al cabo, que la gente te trate como un bicho raro y que te escupa a la cara no es tan malo. ¿Quién necesita al usuario final? ¡Que le den! No necesitamos al resto del mundo porque mientras siga existiendo el IRC, la wikipedia, el porno, yonkis y youtube para ver frikadas, todo irá bien. El hemisferio norte ya se podrá estar destruyendo que nos la sudará un rato.

Ese optimista estado de ánimo es el caldo de cultivo en el que se desarrolla la última serie televisiva que nos han servido en bandeja para que los technofreaks nos abalancemos sobre ella y la disfrutemos sin que nuestro orgullo se resienta ni lo más mínimo -no más de lo habitual, al menos- mientras nos sacuden un puyazo tras otro a lo largo de los seis capítulos de The IT Crowd.

La serie, de producción británica y emitida en el Channel 4, plantea el día a día de una empresa cualquiera, con sus jefecillos, sus secretarias jamonas, su personal auxiliar-administrativo, y por supuesto, su departamento de sistemas, que es el más importante, con la gente más capacitada, brillante, trabajadora, el pilar de la sociedad occidental. Por eso se les podrá encontrar en el sótano del edificio, en el lugar más lóbrego, apartado y recóndito del edificio, allá donde los goblins y los trolls campan a sus anchas.

En las profundidades de la planta -1 habitan criaturas de pesadilla que hace años que no han visto la luz del sol, y que evitan en la medida de lo posible el contacto con sus iguales, los seres humanos de las plantas superiores. Y es que el mundo necesita de los técnicos pero nadie quiere relacionarse con ellos.

The IT Crowd gira en torno a la plantilla del departamento de sistemas. En primer lugar, Jen que encabeza el departamento gracias a sus habilidades sociales, porque de informática alcanza a hacer el doble click y poco más. Magistral su presentación en el primer capítulo, en el que se la muestra como una directiva de éxito y con un futuro prometedor con un despacho en un edificio modernísimo y acristalado con unas vistas espectaculares sobre la city, y acaba cerrando el círculo con su caída a los infiernos cuando la destinan al departamento de IT y termina asumiéndose como una más entre esa panda de frikis.

Después tenemos a Roy, una persona que reúne todos los factores necesarios para ser un marginado social del siglo XXI: geek, asocial, caradura y vago. Toda una joyita que se basta y sobra para resolver las dudas de los empleados de la empresa con una máquina automática que se limita a responder con un lacónico "¿ha probado a reiniciar el ordenador y a enchufarlo a la toma eléctrica?" cada vez que recibe una llamada telefónica. Lamentablemente así consigue resolver el 100% de las incidencias. ¡Muerte al usuario final!

En tercer lugar tenemos a Moss, alguien que supera a su compañero Roy en asocialidad y en frikismo. Moss es el ejemplo de geek extremo, que ha dedicado toda su vida a saber como hackear la red corporativa en unos pocos segundos en detrimento de su capacidad de relacionarse con los demás seres de su especie. Para que os hagáis una idea, se trata de alguien que para apagar un fuego escribe un e-mail al cuerpo de bomberos. Incapaz de hablar normalmente con una persona del sexo opuesto -tampoco del suyo propio- sin embargo es feliz en su sótano rodeado de ordenadores y conectado con el mundo exterior a través del Google. ¿Para qué más?

En cuarto lugar tenemos a Richmond, que comparte las escasas habilidades sociales de sus compañeros y que tras una etapa de éxitos entre los peces gordos de la empresa, cayó en desgracia y fue relegado a un cuarto oscuro para vigilar los servidores cuando le dio por escuchar música gótica como los Cradle of Filth.

El jefazo de la empresa es Denholm, el que se encarga de mantener a raya a sus empleados técnicos, aislarlos en el sótano y ningunearles de todas las formas posibles incluso en los momentos de éxito corporativo, como se espera de todo buen jefe.

La serie mantiene un nivel muy alto a lo largo de sus seis capítulos, con mucho humor y cargada de guiños geeks para el ojo entrenado, como por ejemplo pósters del Monstruo Espagueti Volador, referencias a ordenadores míticos de los años ochenta, pegatinas hacktivistas, y montones de camisetas con motivos tomados de la red de redes. La serie te garantiza muchas risas y ya se puede calificar como "de culto" en el ámbito geek.

A destacar de esta serie la fenomenal visión que tuvieron sus creadores a la hora de difundirla, ya que la pusieron a disposición de los internautas en descarga directa -y gratuita ¡oh cielos!- a través de su web. Por supuesto, y dejando atrás el lamentable discurso de gente que no se entera de qué va esto, el éxito fue inmediato, su popularidad subió como la espuma y la venta de los DVDs de la serie se disparó (¿he dicho ya que habían puesto la serie en Internet para que la gente se la bajase gratis? ¿qué raro, no?). Este acierto de sus creadores junto con el boca a boca ha hecho que la serie tenga un gran éxito y sea una referencia a la hora de dar a conocer algo por Internet, técnica que no sólo se limita a series de televisión, sino que también puede aplicarse a música, libros... el reto de Internet está ahí, ahora sólo falta quien sepa aprovecharlo en lugar de criminalizar a su público.

No te olvides. Si la próxima vez que estés en tu trabajo te ves escribiendo líneas de código indescifrable en el ordenador, buscando frikadas en el Google, o enviando e-mails de powerpoints absurdos a toda tu lista de contactos, recuérdalo: es posible que sin saberlo seas uno de ellos, un geek, un perdedor, alguien que debería estar confinado en el sótano más oscuro y profundo del edificio en el que trabaja. Es así, y no es algo que puedas cambiar.
De nada.
PD: si te interesa la serie en V.O.S.E, puedes probar por aquí...
Cayendo al pozo sin fondo
Ese optimista estado de ánimo es el caldo de cultivo en el que se desarrolla la última serie televisiva que nos han servido en bandeja para que los technofreaks nos abalancemos sobre ella y la disfrutemos sin que nuestro orgullo se resienta ni lo más mínimo -no más de lo habitual, al menos- mientras nos sacuden un puyazo tras otro a lo largo de los seis capítulos de The IT Crowd.
¡Esto tiene que estar listo para ayer, y si no, probarás mi látigo!
La serie, de producción británica y emitida en el Channel 4, plantea el día a día de una empresa cualquiera, con sus jefecillos, sus secretarias jamonas, su personal auxiliar-administrativo, y por supuesto, su departamento de sistemas, que es el más importante, con la gente más capacitada, brillante, trabajadora, el pilar de la sociedad occidental. Por eso se les podrá encontrar en el sótano del edificio, en el lugar más lóbrego, apartado y recóndito del edificio, allá donde los goblins y los trolls campan a sus anchas.
¿Es esto es un troll o un goblin?
En las profundidades de la planta -1 habitan criaturas de pesadilla que hace años que no han visto la luz del sol, y que evitan en la medida de lo posible el contacto con sus iguales, los seres humanos de las plantas superiores. Y es que el mundo necesita de los técnicos pero nadie quiere relacionarse con ellos.
Jen, sé leer e-mails, borrar e-mails, hacer click, doble click...
The IT Crowd gira en torno a la plantilla del departamento de sistemas. En primer lugar, Jen que encabeza el departamento gracias a sus habilidades sociales, porque de informática alcanza a hacer el doble click y poco más. Magistral su presentación en el primer capítulo, en el que se la muestra como una directiva de éxito y con un futuro prometedor con un despacho en un edificio modernísimo y acristalado con unas vistas espectaculares sobre la city, y acaba cerrando el círculo con su caída a los infiernos cuando la destinan al departamento de IT y termina asumiéndose como una más entre esa panda de frikis.
Roy, mientras haya porno en la red todo irá bien
Después tenemos a Roy, una persona que reúne todos los factores necesarios para ser un marginado social del siglo XXI: geek, asocial, caradura y vago. Toda una joyita que se basta y sobra para resolver las dudas de los empleados de la empresa con una máquina automática que se limita a responder con un lacónico "¿ha probado a reiniciar el ordenador y a enchufarlo a la toma eléctrica?" cada vez que recibe una llamada telefónica. Lamentablemente así consigue resolver el 100% de las incidencias. ¡Muerte al usuario final!
Moss, "oh cielos una mujer, ¿y qué hago yo ahora?"
En tercer lugar tenemos a Moss, alguien que supera a su compañero Roy en asocialidad y en frikismo. Moss es el ejemplo de geek extremo, que ha dedicado toda su vida a saber como hackear la red corporativa en unos pocos segundos en detrimento de su capacidad de relacionarse con los demás seres de su especie. Para que os hagáis una idea, se trata de alguien que para apagar un fuego escribe un e-mail al cuerpo de bomberos. Incapaz de hablar normalmente con una persona del sexo opuesto -tampoco del suyo propio- sin embargo es feliz en su sótano rodeado de ordenadores y conectado con el mundo exterior a través del Google. ¿Para qué más?
Richmond, y no lleva maquillaje...
En cuarto lugar tenemos a Richmond, que comparte las escasas habilidades sociales de sus compañeros y que tras una etapa de éxitos entre los peces gordos de la empresa, cayó en desgracia y fue relegado a un cuarto oscuro para vigilar los servidores cuando le dio por escuchar música gótica como los Cradle of Filth.
Denholm, un modelo a seguir
El jefazo de la empresa es Denholm, el que se encarga de mantener a raya a sus empleados técnicos, aislarlos en el sótano y ningunearles de todas las formas posibles incluso en los momentos de éxito corporativo, como se espera de todo buen jefe.
La máquina que todo departamento de IT debería tener
La serie mantiene un nivel muy alto a lo largo de sus seis capítulos, con mucho humor y cargada de guiños geeks para el ojo entrenado, como por ejemplo pósters del Monstruo Espagueti Volador, referencias a ordenadores míticos de los años ochenta, pegatinas hacktivistas, y montones de camisetas con motivos tomados de la red de redes. La serie te garantiza muchas risas y ya se puede calificar como "de culto" en el ámbito geek.
Ningún geek es digno de llamarse así si no tiene una taza personalizada...
A destacar de esta serie la fenomenal visión que tuvieron sus creadores a la hora de difundirla, ya que la pusieron a disposición de los internautas en descarga directa -y gratuita ¡oh cielos!- a través de su web. Por supuesto, y dejando atrás el lamentable discurso de gente que no se entera de qué va esto, el éxito fue inmediato, su popularidad subió como la espuma y la venta de los DVDs de la serie se disparó (¿he dicho ya que habían puesto la serie en Internet para que la gente se la bajase gratis? ¿qué raro, no?). Este acierto de sus creadores junto con el boca a boca ha hecho que la serie tenga un gran éxito y sea una referencia a la hora de dar a conocer algo por Internet, técnica que no sólo se limita a series de televisión, sino que también puede aplicarse a música, libros... el reto de Internet está ahí, ahora sólo falta quien sepa aprovecharlo en lugar de criminalizar a su público.
... ¿pero qué ocurre si en lugar de una se tiene varias decenas de ellas?
No te olvides. Si la próxima vez que estés en tu trabajo te ves escribiendo líneas de código indescifrable en el ordenador, buscando frikadas en el Google, o enviando e-mails de powerpoints absurdos a toda tu lista de contactos, recuérdalo: es posible que sin saberlo seas uno de ellos, un geek, un perdedor, alguien que debería estar confinado en el sótano más oscuro y profundo del edificio en el que trabaja. Es así, y no es algo que puedas cambiar.
De nada.
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lunes, 4 de diciembre de 2006
Las cosas son así, Charlie Brown
Ahora que las calles se cubren de luces, los escaparates se engalanan, y la gente se arrebuja bajo sus bufandas mientras come unas castañas bien calentitas, me vienen a la memoria imágenes de épocas pasadas. Si prestáis un poco de atención, a través de esa ventana podréis ver a un chico de apenas diez años que mira la televisión en el sofá bajo una mantita para protegerse de una tarde de frío helador. En la pantalla desfilan los especiales de Navidad que emiten las cadenas de TV (por aquél entonces, dos). Dibujos animados entrañablemente naïfs que no son superhéroes, ni vuelan, ni lanzan rayos. Son mucho más sencillos, inocentes y entretenidos. Antes de que el entretenimiento infantil fuera moneda de cambio para las plataformas digitales, recuerdo los especiales de Bugs Bunny, de Don Gato, el Oso Yogi, y todos los demás cartoons animados de la Hanna-Barbera y de la Warner.

Menos famosos, especialmente por estas latitudes, eran unos dibujos animados que a muchos les sonará un poco extraño ya que cuando nos acordamos de emisiones de hace años, nunca se les suele mencionar. Las aventuras de un chico llamado Charlie Brown y de su mascota autosuficiente Snoopy nunca fueron muy populares, aunque eso no impedía que acudieran puntuales a su cita invernal en la pequeña pantalla el correspondiente especial de Navidad protagonizado por los Peanuts, esos simpáticos dibujillos barrigones.

Aunque las aventuras de esos personajillos cabezones y culones obra de Charles M. Schulz eran muchas y variadas, recuerdo que a España apenas llegaron muy muy pocas, siempre como ya digo en época navideña, y son las que centran este post.

En primer lugar estaba A Charlie Brown Christmas (Las Navidades de Charlie Brown, 1965), dirigida por Bill Melendez. En este episodio tenemos, como casi siempre, a Charlie Brown envuelto en sus eternas conversaciones consigo mismo. Este pequeño Woody Allen animado se encuentra en plena época navideña haciéndose preguntas sobre el significado de las mismas y sin alcanzar a comprender estas fiestas.

El diálogo con el que empieza la película deja bien clara la idiosincrasia del personaje: "Debe de haber algo equivocado en mí, Linus. La Navidad ha llegado pero no soy feliz. No siento lo que se supone que debería sentir. Simplemente no entiendo la Navidad, supongo." a lo que le responden: "Eres la única persona que conozco que puede tornar algo tan maravilloso como la Navidad en un problema".

A lo largo del corto, Charlie Brown junto con sus amigos Snoopy, Linus, Lucy, Sally, Schroeder, Patty, Marcie y Pipgen irá intuyendo lo que importa realmente en estas fechas, más allá del aspecto comercial al que está sometida la Navidad (ya en 1965 se hablaba del lado comercial de la Navidad, fíjate...). Charlie Brown se verá implicado en la celebración de las fiestas con su pandilla mientras organiza el festival navideño de la escuela y comprenderá el verdadero espíritu de la época cuando tenga que conseguir un árbol de Navidad junto con el pequeño Linus.

El dibujo animado tiene esa estética sesentera que tanto me gusta. Desde la música -pequeños arreglos de piano-, el guión, los personajes, e incluso el color, todo está bañado en lo naïf de esos años de hippys con pantalones acampanados. Todo ello resultando en un corto que destila inocencia en cada fotograma.

Otra aparición habitual de Charlie Brown a través de los rayos catódicos en las fiestas de Navidad era en Snoopy Come Home (Snoopy vuelve a casa, 1972).


En este caso se trataba de un auténtico largometraje y no un corto como en el caso anterior. Esta vez la historia gira alrededor de Snoopy, el perro mascota del infeliz Carlitos. Cuando Snoopy recibe una carta de su antigua dueña Lila, siente que debe ir a verla para estar con ella, siempre acompañado de su fiel Woodstock.


Por otra parte, Charlie Brown y la pandilla van en su busca siguiendo su rastro, en vano. Una vez con su primera dueña, Snoopy se siente dividido entre ella y todos los demás, a los que aprecia y que le aprecian a su vez.





Algo tenían estos dibujos que no he sabido explicar a lo largo del post. Ya sea el aspecto naïf y cándido de los mismos, echando la vista atrás, es fácil caer en el tópico de "ya nada se hace como antes". Pero por lo menos en lo que a televisión respecta, es cierto, ya nada se hace como antes. Supongo que es normal y tampoco se trata de darle vueltas al tema; pero hay días en que me paro a pensar en estas cosas y me siento un poco como Charlie Brown, desorientado y algo perdido.
Menos famosos, especialmente por estas latitudes, eran unos dibujos animados que a muchos les sonará un poco extraño ya que cuando nos acordamos de emisiones de hace años, nunca se les suele mencionar. Las aventuras de un chico llamado Charlie Brown y de su mascota autosuficiente Snoopy nunca fueron muy populares, aunque eso no impedía que acudieran puntuales a su cita invernal en la pequeña pantalla el correspondiente especial de Navidad protagonizado por los Peanuts, esos simpáticos dibujillos barrigones.
Aunque las aventuras de esos personajillos cabezones y culones obra de Charles M. Schulz eran muchas y variadas, recuerdo que a España apenas llegaron muy muy pocas, siempre como ya digo en época navideña, y son las que centran este post.
En primer lugar estaba A Charlie Brown Christmas (Las Navidades de Charlie Brown, 1965), dirigida por Bill Melendez. En este episodio tenemos, como casi siempre, a Charlie Brown envuelto en sus eternas conversaciones consigo mismo. Este pequeño Woody Allen animado se encuentra en plena época navideña haciéndose preguntas sobre el significado de las mismas y sin alcanzar a comprender estas fiestas.
El diálogo con el que empieza la película deja bien clara la idiosincrasia del personaje: "Debe de haber algo equivocado en mí, Linus. La Navidad ha llegado pero no soy feliz. No siento lo que se supone que debería sentir. Simplemente no entiendo la Navidad, supongo." a lo que le responden: "Eres la única persona que conozco que puede tornar algo tan maravilloso como la Navidad en un problema".
A lo largo del corto, Charlie Brown junto con sus amigos Snoopy, Linus, Lucy, Sally, Schroeder, Patty, Marcie y Pipgen irá intuyendo lo que importa realmente en estas fechas, más allá del aspecto comercial al que está sometida la Navidad (ya en 1965 se hablaba del lado comercial de la Navidad, fíjate...). Charlie Brown se verá implicado en la celebración de las fiestas con su pandilla mientras organiza el festival navideño de la escuela y comprenderá el verdadero espíritu de la época cuando tenga que conseguir un árbol de Navidad junto con el pequeño Linus.
El dibujo animado tiene esa estética sesentera que tanto me gusta. Desde la música -pequeños arreglos de piano-, el guión, los personajes, e incluso el color, todo está bañado en lo naïf de esos años de hippys con pantalones acampanados. Todo ello resultando en un corto que destila inocencia en cada fotograma.
Otra aparición habitual de Charlie Brown a través de los rayos catódicos en las fiestas de Navidad era en Snoopy Come Home (Snoopy vuelve a casa, 1972).
En este caso se trataba de un auténtico largometraje y no un corto como en el caso anterior. Esta vez la historia gira alrededor de Snoopy, el perro mascota del infeliz Carlitos. Cuando Snoopy recibe una carta de su antigua dueña Lila, siente que debe ir a verla para estar con ella, siempre acompañado de su fiel Woodstock.
Por otra parte, Charlie Brown y la pandilla van en su busca siguiendo su rastro, en vano. Una vez con su primera dueña, Snoopy se siente dividido entre ella y todos los demás, a los que aprecia y que le aprecian a su vez.
Algo tenían estos dibujos que no he sabido explicar a lo largo del post. Ya sea el aspecto naïf y cándido de los mismos, echando la vista atrás, es fácil caer en el tópico de "ya nada se hace como antes". Pero por lo menos en lo que a televisión respecta, es cierto, ya nada se hace como antes. Supongo que es normal y tampoco se trata de darle vueltas al tema; pero hay días en que me paro a pensar en estas cosas y me siento un poco como Charlie Brown, desorientado y algo perdido.
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