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martes, 21 de junio de 2005

Vincent Malloy tiene siete años

Una vez instalados en las incómodas butacas de los míticos cines Van Golem para ver Pesadilla antes de Navidad, de Tim Burton, y en uno de los raros y mágicos momentos en los que una sala de cine se digna en sacrificar unos minutos de publicidad a cambio de poner un corto, tuve la suerte de poder ver el corto de Vincent, la historia de un muchacho atormentado que bien podría ser el mismísimo Burton. De los mejores recuerdos que tengo estando en un cine, con la voz de ultratumba del propio Vincent Price. Siéntense y disfruten.

Vincent Malloy is seven years old,
He's always polite and does what he's told.
For a boy his age he's considerate and nice,
But he wants to be just like Vincent Price.

Vincent

He doesn't mind living with his sister, dog and cat,
Though he'd rather share a home with spiders and bats.
There he could reflect on the horrors he's invented,
And wander dark hallways alone and tormented.

Vincent

Vincent is nice when his aunt comes to see him,
But imagines dipping her in wax for his wax museum.
He likes to experiment on his dog Abacrombie,
In the hopes of creating a horrible zombie.

Vincent

So he and his horrible zombie dog,
Could go searching for victims in the London fog.
His thoughts aren't only of ghoulish crime,
He likes to paint and read to pass the time.

Vincent

While other kids read books like Go Jane Go,
Vincent's favorite author is Edgar Allen Poe.
One night while reading a gruesome tale,
He read a passage that made him turn pale.

Vincent

Such horrible news he could not survive,
For his beautiful wife had been buried alive.
He dug out her grave to make sure she was dead,
Unaware that her grave was his mother's flower bed.

Vincent

His mother sent Vincent off to his room,
He knew he'd been banished to the tower of doom.
Where he was sentenced to spend the rest of his life,
Alone with a portrait of his beautiful wife.

Vincent

While alone and insane, encased in his tomb,
Vincent's mother suddenly burst into the room.
"If you want to you can go outside and play.
It's sunny outside and a beautiful day."

Vincent

Vincent tried to talk, but he just couldn't speak,
The years of isolation had made him quite weak.
So he took out some paper, and scrawled with a pen,
"I am possessed by this house, and can never leave it again."

Vincent

His mother said, "You're not possessed, and you're not almost dead.
These games that you play are all in your head.
You're not Vincent Price, you're Vincent Malloy.
You're not tormented or insane, you're just a young boy."

"You're seven years old, and you're my son,
I want you to get outside and have some real fun."
Her anger now spent, she walked out through the hall,
While Vincent backed slowly against the wall.

Vincent

The room started to sway, to shiver and creak.
His horrid insanity had reached its peak.

Vincent

He saw Abacrombie his zombie slave,
And heard his wife call from beyond the grave.

Vincent

She spoke from her coffin, and made ghoulish demands.
While through cracking walls reached skeleton hands.

Every horror in his life that had crept through his dreams,
Swept his mad laugh to terrified screams.

To escape the madness, he reached for the door,
But fell limp and lifeless down on the floor.

Vincent

His voice was soft and very slow,
As he quoted The Raven from Edgar Allen Poe,
"And my soul from out that shadow that lies floating on the floor,
Shall be lifted - Nevermore!"

Vincent

sábado, 4 de junio de 2005

Poke 23608, 64

Tiempo atrás, cuando aún no se empleaba la palabra megahercio, y la memoria se medía todavía en bytes o como mucho en kilobytes, existieron unos gladiadores del poke que, a pelo y sobre máquinas de 48k de memoria RAM, se dedicaban a machacar sus teclados para conseguir programar videojuegos cuando el mundillo del entretenimiento electrónico aún estaba en pañales. Eran otros años, y muchos recordamos aún los interminables listados de código máquina que había que picar durante días enteros con la Microhobby apoyada sobre las rodillas para que al final el ordenador acabara haciendo cualquier chorrada nada espectacular (eso si no te habías equivocado tecleando), o esos R Tape Loading Error que nos helaban la sangre tras varios minutos cargando el juego de turno en cinta. Sin duda eran otros tiempos, cuando los hombres eran Hombres y programaban sus propios drivers.

De entre esos gladiadores destacó uno, que a la sombra de la por entonces popular Ocean (ahora propiedad de Infogrames), programó varios de los juegos más entretenidos de la época y que marcaron un hito en la industria. Hablamos de Jon Ritman.

Jon Ritman

Este simpático británico, junto con su compañero Bernie Drummond se harían un hueco en la memoria colectiva por varios juegos que aún hoy los nostálgicos recordamos. La saga Match Day, el Batman, y cómo no, el Head Over Heels.

Jon Ritman

Los Match Day (I y II) eran juegos de... ¡fútbol! Bueno, dicho así no parece nada del otro mundo. Pero estamos en plena mitad de los años 80 y juegos del género se podían contar con los dedos de la mano. Así que un juego de fútbol en perspectiva lateral-algo-elevada que además resultaba divertido no era nada desdeñable.

Jon Ritman

Visto con algo de objetividad, no es un juego que destacara por su jugabilidad (había un punto en el centro del campo desde donde se marcaba gol el 50% de las veces) pero era adictivo y el gusanillo de jugar una partida te picaba una y otra vez, a ver cuántos goles le podías encajar al manta del portero del equipo contrario.

Jon Ritman

Luego este hombre cambió el conceto completamente y se dedicó a la perspectiva isométrica, y parió los que seguramente fueron sus dos obras maestras.

Jon Ritman

El Batman marcó un camino a seguir tanto en concepto como en técnica (por ese orden). No era un mero videojuego en el que te limitabas a disparar y matar malos, no. Manejando a nuestro superhéroe, había que ir abriéndose camino a lo largo de un intrincado mundo, evitando los enemigos y a la vez superando pruebas y puzzles hasta conseguir reensamblar las piezas de la nave con la que Batman podría escapar de ese mundo maldito. Técnicamente, el juego nos ofrecía una vista en 3D de las habitaciones por donde se movía el personaje, técnica que imitaría La Abadía del Crimen poco después.

Jon Ritman

Jon Ritman

Jon Ritman

El Head Over Heels retomó la técnica isométrica pero llevó el concepto más allá. Esta vez había que manejar dos personajes alternativamente: Head y Heels.

Jon Ritman

La dificultad añadida estribaba en que los actos de uno influían en el otro y viceversa, con lo cual la resolución de varios de los puzzles del juego necesitaban la inteligente colaboración de ambos.

Jon Ritman

Por ejemplo uno tenía que empujar un bloque para que cayera a una habitación que le era inaccesible pero que el otro podía alcanzar, y así constantemente. No obstante, el jugador podía combinar ambos bichejos para formar uno solo (Head Over Heels) y combinar sus habilidades.

Jon Ritman

Un juego estupendo que ponía a prueba el ingenio y la paciencia del jugador, y que aseguraba horas y horas de juego.

Jon Ritman

Ritman declaraba una vez en un artículo que eran necesarias 900 horas de juego para terminarlo; nunca supe si esa declaración era real, pero me tiré bastantes meses y nunca logré terminarlo, al contrario que el Batman.

Jon Ritman

Jon Ritman

Jon Ritman

Jon Ritman


Prueba de que estos juegos, y el Head Over Heels concretamente, no han caído en el saco roto del olvido es que unos programadores han decidido portar el HoH a PC por sus propios medios, e incluso mejorando los gráficos. Y por si eso fuera poco, otros se han dedicado a hacer una segunda parte del juego. Para los fanáticos de esos juegos, allá van un par de enlaces:

Head Over Heels PC
Head Over Heels 2

A disfrutarlos con salud.