Aunque apareció en París, pronto se ha extendido a toda la Europa bailonga, pero eso no es lo peor, no. Lo peor es el estilo que lo acompaña, especialmente en un popular vídeo del país vecino basado en un hit de una tal Yelle que ha causado perplejidad y sudores fríos a partes iguales.
Unos alegres muchachotes de la banlieue se han animado a hacer un remix tecno de la susodicha Yelle y a bailarlo sin ningún tipo de pudor. No contentos con su crimen, se han dedicado a rebuscar en el baúl de su hermano mayor para rescatar todo tipo de imaginería ochentera, aquella que creíamos olvidada muy al fondo de algún sótano lóbrego y oscuro. No lo suficiente profundo, por lo visto, puesto que vestidos como si de protagonistas de una teleserie de sobremesa se tratara se han atrevido a aparecer así tal cual ante las cámaras.
Vean y juzguen ustedes mismos:
Crimen nº1: Las Reebok The Pump, algo por lo que todavía nadie ha rendido cuentas ante el tribunal de La Haya, y que provocó -y sigue provocando- vergüenza ajena a medio mundo desde el último tercio de los años 80. Las zapatillas que demostraron cuan hortera podía llegar a ser el lumpen. Es que se merecen morir a palos con una escobilla del WC usada.
Crimen nº2: La riñonera. No, no y no. ¿Es que aún no han aprendido? Ese complemento se tuvo que quedar desterrado en alguna barriga sudorosa de un chiringuito playero de Gandía. ¿Por qué empeñarse en rescatar semejante monstruosidad? Sólo le falta el mítico llavero de muelle y el tubo-monedero colgado del cuello para cumplir todos los puntos del manual del perfecto hortera. ¡Cárcel! ¡Cárcel para todos ellos!
Crímenes nº3 y nº4: El mullet y los colores fluo. Vamos a ver, que a todos nos gustaba MacGyver, pero está de más seguir empeñándose en imitar su nefasto estilo, y peor aún si se acompaña de un horrible chándal de táctel con colorines fluo, propio del típico yuppie dominguero trasnochado que se va a comprar el pan y el periódico un domingo cualquiera en su segunda residencia de la sierra. Que alguien haga algo con todo esto, por favor, pero que no se vuelva a repetir.
Avisados están. Menos mal que dentro de poco llega el festival de Eurovisión, con su elegancia y buen gusto.

