Todos los días, cuando voy al trabajo en autobús, veo a lo lejos una pintada donde parece poner "Cómete tus errores". Sin embargo, como se encuentra a bastante distancia, y la pintura parece estar borrada, parece más una mancha o un borrón antes que una tilde, con lo que podría querer decir "Comete tus errores", la verdad es que no lo sé con exactitud.
Cosas del español y de sus tildes. En cualquier caso, bien por ambas frases.
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lunes, 21 de septiembre de 2009
jueves, 4 de enero de 2007
martes, 26 de diciembre de 2006
Casi terminando el año
A estas alturas estamos casi acabando el 2006, año que afortunadamente no tenía mala rima. Es curioso como a partir del día 22, cuando entre cánticos de pedreas y celebración con melopea se da el pistoletazo de salida a las fiestas navideñas, todo parece transcurrir rápido, demasiado rápido para mi gusto. Y es que debería ser Navidad todo el año, con gordos papa noeles en pleno mes de julio gritando su HO! HO! HO! mientras con el rabillo del ojo otean las faldas de las niñas que acuden a su regazo, haciéndole sudar aún más los rigores de otro verano canicular.

En medio de este barullo de reuniones familiares, dulces y comilonas indecentes que se suceden una tras otra como si de horas extras de un gordo informático cabrón se tratasen, quedan las luces navideñas. Esas que son las primeras en instalarse en noviembre, y las últimas en retirarse en enero.

No sé si os habréis fijado, pero no hay nada que dé mayor sensación de vacío que el volver de las fiestas pasada la fecha de reyes, y ver como aún algunas luces navideñas se mantienen encendidas, ahora y siempre resistiendo al calendario que clama por su retirada.

Pero mientras duren, uno seguirá disfrutando en silencio como las hemorroides la paz y la quietud que da el andar por una calle, tarde por la noche y semivacía, adornada por abetos y campanas, estrellas y árboles, paz y amor a ritmo de 220 voltios.
Feliz Navidad y feliz Año Nuevo a todos los lectores. Y que el año que viene... ¡Que el año que viene se destruya el hemisferio norte! Ho! Ho! Ho!
En medio de este barullo de reuniones familiares, dulces y comilonas indecentes que se suceden una tras otra como si de horas extras de un gordo informático cabrón se tratasen, quedan las luces navideñas. Esas que son las primeras en instalarse en noviembre, y las últimas en retirarse en enero.
No sé si os habréis fijado, pero no hay nada que dé mayor sensación de vacío que el volver de las fiestas pasada la fecha de reyes, y ver como aún algunas luces navideñas se mantienen encendidas, ahora y siempre resistiendo al calendario que clama por su retirada.
Pero mientras duren, uno seguirá disfrutando en silencio como las hemorroides la paz y la quietud que da el andar por una calle, tarde por la noche y semivacía, adornada por abetos y campanas, estrellas y árboles, paz y amor a ritmo de 220 voltios.
Feliz Navidad y feliz Año Nuevo a todos los lectores. Y que el año que viene... ¡Que el año que viene se destruya el hemisferio norte! Ho! Ho! Ho!
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martes, 17 de mayo de 2005
viernes, 13 de mayo de 2005
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