A principios de los años 90 la música grunge le dio el relevo al pop brillante y pegadizo de los 80. En todo ese revoltijo de movimiento musical autodestructivo y de sonido Seattle destacaron algunos grupos como los Pixies, Sonic Youth, Alice in Chains, y por encima de todos ellos los grandes, grandísimos Nirvana.
Sin embargo este post no va de Nirvana ni del Kurko, sino de otro grupo de éxito por aquel entonces, los Pearl Jam. Estos últimos no fueron especialmente de mi agrado pero siendo aún así, tienen un puñado de buenos temas, de los cuales me quedo sin dudarlo con Do the Evolution.
La canción reúne todos los ingredientes del género. Un sonido dirty con una guitarra distorsionada, una letra contundente, y además como bonus un vídeo estupendo.
La temática está muy clara: los abusos del hombre por el hombre, la violencia sin límite, la codicia, la opresión, la lucha de clases, la justicia parcial e interesada, la destrucción del planeta y de sus recursos, el control de las masas, etc.
En ese sentido el vídeo está muy logrado ya que respalda la canción prácticamente palabra por palabra. Desde la extinción -violenta por supuesto- de los dinosaurios, hasta el apocalipsis nuclear, pasando por todas las desgracias y tiranías sufridas por los seres humanos a manos de sus semejantes.
El medievo y sus cruzadas, la religión, la esclavitud, los imperios, el nazismo, los campos de concentración, las interminables guerras con armas cada vez más sofisticadas, la pena de muerte, la política siempre mezquina y manipulada, el sexo llevado al punto de convertirse en perversión enfermiza, la sociedad de consumo y la pobreza asociada, la alienación de la persona en el trabajo y en una sociedad cada vez más anónima, y cualquier forma de persecución hacia los más débiles, o su control y sometimiento... La lista es casi interminable y queda perfectamente reflejada en un vídeo que no da tregua en una sucesión de imágenes y flashes que se suceden uno tras otro.
En definitiva, uno de los mejores vídeos de los años 90, de esos que te llevan a la reflexión de qué es lo que estamos haciendo. Must see.
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miércoles, 18 de agosto de 2010
sábado, 21 de junio de 2008
Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem
En cuestión de música electrónica, cada década ha tenido varios artistas representativos de lo que se cocía en ese momento. Por ejemplo podríamos citar a Jean-Michel Jarre, Kraftwerk o Vangelis en los años 70, y Depeche Mode y los Pet Shop Boys en los 80. Estos grupos se apañaron muy bien con los medios de la época, y con originalidad e ingenio supieron sacar partido a su creatividad aprovechando los escasos -y caros- medios existentes por entonces, cuando la informática y la electrónica de consumo era un concepto casi inexistente, o por lo menos enfocado a frikis con pasta. Ésta era la situación de la música electrónica -resumiendo si me permiten los puristas- de la época.
Ya en los tardíos 80 y entrando en los 90, eso de hacer virguerías con teclados, sintetizadores y aparatos electrónicos en general deja de ser visto como un movimiento experimental y pasa a ser ampliamente aceptado como un icono más de la cultura pop imperante, y lo que entonces eran cuatro gatos con mucho ingenio pasa a ser un amplio movimiento musical que acapara mucha fuerza, talento e innovación, salvando cosas que degeneraron en basura como podría ser la ruta del bakalao y su chunda-chunda.
Dentro de los miles de grupos que se lanzaron a la música machacando chips y bytes, surgió un pequeño binomio francés que resiste ahora y siempre al mal gusto musical, conocido como Daft Punk.

Estos galos cachondones con su peculiar idiosincrasia -siempre aparecen disfrazados de su alter ego electrónico- empezaron a dar de qué hablar acabando la primera mitad de la década de los 90. Muertos Kurt Cobain y Freddie Mercury, y con la mediocridad musical por doquier (no es una afirmación tajante, siempre estaban los Smashing Pumpkins y algo más rondando por ahí) el decenio corría el riesgo de pasar a la historia como lo más gris de lo gris, y la música electrónica fue lo que más empuje, frescura y creatividad aportó al panorama musical de esos años. Y los Daft Punk estaban ahí en primera fila.
En 1997 publicaron el Homework, y cuatro años después el Discovery. Dos discos donde dejaban bien claro por dónde iban los tiros en cuanto a sus gustos musicales. Si bien son dos álbumes majestuosos, hay que reconocer que hay que ser muy amante de la música electrónica para apreciar el 100% de los temas. Yo mismo, que me gusta alguna electrónica pero no toda, reconozco que algunos temas son demasiado machacones, especialmente en el Homework. Pero afortunadamente son los menos, y se puede decir sin ninguna duda que son dos de los mejores discos de la década.
Con el Discovery, los Daft Punk se metieron en una curiosa aventura. Puestos a hacer algunos videoclips para promocionar algunos de los temas del disco, fueron a por todas e hicieron un vídeo para cada tema. Aún más, hicieron un vídeo de vídeos, todo un largometraje que enhebrara los catorce temas del álbum en una historia con el mismo denominador común.
Dado que en Francia el anime siempre ha tenido una gran influencia, y Daft Punk no eran una excepción, contactaron con Leiji Matsumoto (creador de obras como Captain Harlock o Galaxy Express 999) y los estudios japoneses Toei Animation para poner el proyecto en marcha.
El proyecto era nada más y nada menos que un largometraje. Cada tema del disco sería un capítulo dentro de la trama de forma que todos juntos formarían una pequeña película de más de una hora de duración. Estando Leiji Matsumoto de por medio el largometraje sería por supuesto un anime con el peculiar aspecto glam setentero típico de su autor. Así pues, el Discovery tendría sus videoclips, uno para cada tema del disco ni más ni menos, algo muy ambicioso y muy poco habitual en el mundillo de la música y que sólo lo pueden abordar de una forma tan original grupos que saben lo que quieren y la materia prima -la creatividad- de la que disponen.

El resultado de la colaboración con Matsumoto es una pequeña joya llamada Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem, una maravilla que nos ha dado Daft Punk para que la disfrutemos. Una película completamente visual, sin una sola línea de diálogo, en la que la acción es totalmente autoexplicativa y en la que la música fluye, acompaña sin constreñir el desarrollo de los acontecimientos. Han sabido hacer perfectamente que la música realce y apoye lo que ocurre en pantalla, marcando el ritmo, y que el espectador se deje llevar por la imaginería visual de Matsumoto, siendo una película que se ve con los oídos y se escucha con los ojos. La influencia de este experimento no tardó en hacerse notar en otros grupos, como por ejemplo en los Mstrkrft ("Masterkraft"), que tres años después sacarían el vídeo de Work on You, con una estética muy similar a la del Interstella 5555, pero mucho menos ambicioso.
La película Interstella 5555 gira en torno a la historia del secuestro y posterior rescate de una banda de música interestelar. Hay aspectos laterales, como la crítica de Daft Punk hacia la industria musical únicamente interesada en generar fenómenos mediáticos temporales y con ellos ganar dinero en detrimento de la calidad musical. Como ya he contado, cada tema del Discovery cuenta un capítulo de esta historia. Hay por lo tanto catorce capítulos cuya acción encaja como un guante con la música de cada canción.

En algún lugar de una lejana galaxia se celebra un concierto interestelar. Los protagonistas, cuatro músicos entregados a la causa y a su público. El grupo disfruta y su audiencia está entregada. El concierto es un éxito y todo parece perfecto. Pero...

...pero una patrulla de soldados irrumpen bruscamente e interrumpen el concierto. Inundan de gas la sala con lo que duermen a todos los presentes, incluidos los miembros del grupo de música. Los soldados raptan al grupo y los embarcan en una nave espacial.

Debido al incidente, se envía una señal de SOS que pasa desapercibida a los asaltantes. Esa señal es recogida por la nave espacial Guitarra pilotada por Shep, un profundo admirador del grupo que acaba de ser raptado, y secretamente enamorado de la bella vocalista de la banda. Sacado de su ensoñación en el momento más inoportuno, Shep persigue a las naves invasoras a través de un agujero negro hasta llegar a la Tierra, donde sufre un aterrizaje accidentado que le deja inconsciente.

La acción se desplaza ahora al cuartel general de las tropas asaltantes. En un profundo sótano secreto, los miembros del grupo sufren en sus carnes una transformación forzosa. En lo que parece ser una cadena automatizada, pasan por diversas etapas en las cuales se les borra la memoria, sustituyéndola por falsos recuerdos y con implantes de control mental. Sus antiguas memorias son guardadas en discos de datos. También se les modifica su apariencia física, cambiando su azul alienígena por un color de piel más propio de un humano. Finalmente se les despoja de sus ropas a cambio de otras más acordes con la moda terráquea. Al mando de todo este proceso se encuentra el ambicioso y retorcido mánager Earl de Darkwood. La crítica de Daft Punk a la industria discográfica que modela los grupos de moda a medida de las audiencias es clara.

Earl toma el mando del grupo y bajo el nuevo nombre de The Crescendolls los fuerza a firmar un contrato con una discográfica. Se desvelan los nombres que tomarán los protagonistas en su nueva etapa en la tierra: Arpegio, Baryl, Octavio y Stella. El objetivo está claro: que toquen música insípida y artificial hecha a medida para los fans, y así convertirlos en un fenómeno mundial para ganar discos de oro, de platino, y mucho mucho dinero. La música deja de ser un arte para convertirse en un producto. El artista convertido en un medio para alcanzar un fin es ahora un ser sin personalidad que no disfruta con lo que hace.

Earl y la discográfica van paseando a su nuevo juguete de concierto en concierto, tocando, firmando autógrafos, asistiendo a ruedas de prensa y posando en largas sesiones fotográficas y de promoción hasta caer exhaustos. La fama se cobra su precio.
Shep sigue tras la pista de lo ocurrido vagabundeando por la ciudad y no dará su brazo a torcer hasta que descubra lo ocurrido.

En uno de los multitudinarios macroconciertos de The Crescendolls orquestados por Earl de Darkwood, Shep irrumpe espectacularmente para tratar de rescatarlos. Armado de un aparato láser destruye uno a uno los dispositivos de control mental que inhiben a los cuatro músicos, aunque fracasa en su intento de liberar a Stella. Siendo demasiado tarde para actuar, Shep y los otros tres miembros huyen del escenario dejando a Stella atrás. Perseguidos durante la huida, sufren un ataque que hiere gravemente a Shep.

Más adelante, en la Tierra, Stella y Earl acuden a una glamourosa entrega de premios de la industria musical. Famosos, pases de modelos, lujo, fotógrafos, todo parece ir bien, aunque entre el público podemos discernir unas siluetas que nos resultan familiares: son los compañeros de Stella que han acudido a buscarla.

Entre los invitados a la gala podemos ver a los propios componentes de Daft Punk caricaturizados con su habitual alter ego robótico, y son unos de los nominados al premio final, que naturalmente acabará ganando The Crescendolls.

En el momento de entregar el premio, Baryl el batería de The Crescendolls disfrazado, dispara su láser con el que destruye el dispositivo de control mental de Stella y logra liberarla con lo que ambos escapan.

Una vez reunidos, se reúnen alrededor de Shep, muy debilitado por sus heridas. En su último soplo de vida, reconoce su amor por Stella pese a su relación imposible. También acaba revelando a la banda quienes eran antes, su verdadero origen extraterrestre y lo que hacían antes del secuestro. Finalmente, Shep muere.

Los The Crescendolls, tristes por la pérdida, buscan un lugar donde celebrar el entierro de su amigo perdido. En un lejano prado, al pie de un gran árbol, entierran a Shep en lo que es un momento muy emotivo para todos. Stella se encuentra tremendamente triste porque sabe que nunca más podrá estar con él.
De vuelta, localizan la mansión de Darkwood, a la que se dirigen en busca de respuestas a todas sus preguntas.

Una vez llegados a la lúgubre mansión encuentran un documento revelador. Se trata de un pergamino ya envejecido titulado 'Veridis Quo' donde se detalla quién es en realidad Earl de Darkwood, sus orígenes, y cuáles son sus proyectos. El libro revela que desde hace varios siglos, todos los artistas asociados a Earl eran en realidad alienígenas de otras galaxias secuestrados al igual que ellos mismos. El objetivo, lograr reunir 5555 discos de oro, momento en el cual alcanzará un gran poder que le permitiría dominar el universo.

En el momento de revelarse la verdad, los Crescendolls son rodeados por los guardias de Earl. Sin escapatoria posible, son conducidos a lo más profundo del castillo donde se abre una sima. Allí se encuentran Earl y sus seguidores, a la espera de reunir el último disco de oro, el de los Crescendolls.

En una última y desesperada tentativa, los demás miembros de la banda se deshacen de los guardias que los retienen y arrojan a Earl a lo más profundo de la sima, desbaratando sus planes.

De vuelta en la ciudad, el grupo se infiltra en las oficinas de la discográfica con el objetivo de recuperar los discos de datos donde se encuentran almacenadas sus memorias. Al tratar de detener al miembro infiltrado con un shock eléctrico, se revela su verdadera identidad alienígena, y lo que realmente estaba buscando.

La verdad por fin sale a la luz y es un acontecimiento mundial. Las noticias se hacen eco de la historia de Earl y sus músicos secuestrados a lo largo del universo en busca de poder.
Ayudados por los científicos, los Crescendolls vuelven a su estado normal y se les reimplantan sus memorias. La nave de Shep es desenterrada y arreglada para que los Crescendolls puedan volver a su planeta de origen.

En el momento de atravesar el agujero negro que les llevará de nuevo a su lugar de origen, la nave es atacada por la materia oscura que surgió de la destrucción de la mansión Darkwood. Pero en ese momento aparece el espíritu de Shep que derrota lo que quedaba de la maldad de Earl.
La banda permanece ahora libre y llega a su planeta, donde son recibidos como héroes. Entonces vuelven a los escenarios, a hacer lo que más les gusta, a tocar la música que les hace vibrar. El espectáculo alcanza hasta el último rincón del planeta, y se expande más allá hasta la Tierra, donde todo el mundo disfruta y baila al ritmo de la música de Daft Punk.
Y al final... al final...
Ésta es la historia de Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem, una película épica y llena de magia. La próxima vez que miréis al cielo, pensad que ahí arriba puede haber algo más que oscuridad, frío y vacío interestelar. Puede que la lluvia de estrellas no sea más que un espectáculo de luz y sonido más allá de lo que puedas imaginar.
Ya en los tardíos 80 y entrando en los 90, eso de hacer virguerías con teclados, sintetizadores y aparatos electrónicos en general deja de ser visto como un movimiento experimental y pasa a ser ampliamente aceptado como un icono más de la cultura pop imperante, y lo que entonces eran cuatro gatos con mucho ingenio pasa a ser un amplio movimiento musical que acapara mucha fuerza, talento e innovación, salvando cosas que degeneraron en basura como podría ser la ruta del bakalao y su chunda-chunda.
Dentro de los miles de grupos que se lanzaron a la música machacando chips y bytes, surgió un pequeño binomio francés que resiste ahora y siempre al mal gusto musical, conocido como Daft Punk.
Daft Punk: Yo, robot
Estos galos cachondones con su peculiar idiosincrasia -siempre aparecen disfrazados de su alter ego electrónico- empezaron a dar de qué hablar acabando la primera mitad de la década de los 90. Muertos Kurt Cobain y Freddie Mercury, y con la mediocridad musical por doquier (no es una afirmación tajante, siempre estaban los Smashing Pumpkins y algo más rondando por ahí) el decenio corría el riesgo de pasar a la historia como lo más gris de lo gris, y la música electrónica fue lo que más empuje, frescura y creatividad aportó al panorama musical de esos años. Y los Daft Punk estaban ahí en primera fila.
En 1997 publicaron el Homework, y cuatro años después el Discovery. Dos discos donde dejaban bien claro por dónde iban los tiros en cuanto a sus gustos musicales. Si bien son dos álbumes majestuosos, hay que reconocer que hay que ser muy amante de la música electrónica para apreciar el 100% de los temas. Yo mismo, que me gusta alguna electrónica pero no toda, reconozco que algunos temas son demasiado machacones, especialmente en el Homework. Pero afortunadamente son los menos, y se puede decir sin ninguna duda que son dos de los mejores discos de la década.
Con el Discovery, los Daft Punk se metieron en una curiosa aventura. Puestos a hacer algunos videoclips para promocionar algunos de los temas del disco, fueron a por todas e hicieron un vídeo para cada tema. Aún más, hicieron un vídeo de vídeos, todo un largometraje que enhebrara los catorce temas del álbum en una historia con el mismo denominador común.
Dado que en Francia el anime siempre ha tenido una gran influencia, y Daft Punk no eran una excepción, contactaron con Leiji Matsumoto (creador de obras como Captain Harlock o Galaxy Express 999) y los estudios japoneses Toei Animation para poner el proyecto en marcha.
El proyecto era nada más y nada menos que un largometraje. Cada tema del disco sería un capítulo dentro de la trama de forma que todos juntos formarían una pequeña película de más de una hora de duración. Estando Leiji Matsumoto de por medio el largometraje sería por supuesto un anime con el peculiar aspecto glam setentero típico de su autor. Así pues, el Discovery tendría sus videoclips, uno para cada tema del disco ni más ni menos, algo muy ambicioso y muy poco habitual en el mundillo de la música y que sólo lo pueden abordar de una forma tan original grupos que saben lo que quieren y la materia prima -la creatividad- de la que disponen.
El resultado de la colaboración con Matsumoto es una pequeña joya llamada Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem, una maravilla que nos ha dado Daft Punk para que la disfrutemos. Una película completamente visual, sin una sola línea de diálogo, en la que la acción es totalmente autoexplicativa y en la que la música fluye, acompaña sin constreñir el desarrollo de los acontecimientos. Han sabido hacer perfectamente que la música realce y apoye lo que ocurre en pantalla, marcando el ritmo, y que el espectador se deje llevar por la imaginería visual de Matsumoto, siendo una película que se ve con los oídos y se escucha con los ojos. La influencia de este experimento no tardó en hacerse notar en otros grupos, como por ejemplo en los Mstrkrft ("Masterkraft"), que tres años después sacarían el vídeo de Work on You, con una estética muy similar a la del Interstella 5555, pero mucho menos ambicioso.
La película Interstella 5555 gira en torno a la historia del secuestro y posterior rescate de una banda de música interestelar. Hay aspectos laterales, como la crítica de Daft Punk hacia la industria musical únicamente interesada en generar fenómenos mediáticos temporales y con ellos ganar dinero en detrimento de la calidad musical. Como ya he contado, cada tema del Discovery cuenta un capítulo de esta historia. Hay por lo tanto catorce capítulos cuya acción encaja como un guante con la música de cada canción.
One More Time
En algún lugar de una lejana galaxia se celebra un concierto interestelar. Los protagonistas, cuatro músicos entregados a la causa y a su público. El grupo disfruta y su audiencia está entregada. El concierto es un éxito y todo parece perfecto. Pero...
Aerodynamic
...pero una patrulla de soldados irrumpen bruscamente e interrumpen el concierto. Inundan de gas la sala con lo que duermen a todos los presentes, incluidos los miembros del grupo de música. Los soldados raptan al grupo y los embarcan en una nave espacial.
Digital Love
Debido al incidente, se envía una señal de SOS que pasa desapercibida a los asaltantes. Esa señal es recogida por la nave espacial Guitarra pilotada por Shep, un profundo admirador del grupo que acaba de ser raptado, y secretamente enamorado de la bella vocalista de la banda. Sacado de su ensoñación en el momento más inoportuno, Shep persigue a las naves invasoras a través de un agujero negro hasta llegar a la Tierra, donde sufre un aterrizaje accidentado que le deja inconsciente.
Harder, Better, Faster, Stronger
La acción se desplaza ahora al cuartel general de las tropas asaltantes. En un profundo sótano secreto, los miembros del grupo sufren en sus carnes una transformación forzosa. En lo que parece ser una cadena automatizada, pasan por diversas etapas en las cuales se les borra la memoria, sustituyéndola por falsos recuerdos y con implantes de control mental. Sus antiguas memorias son guardadas en discos de datos. También se les modifica su apariencia física, cambiando su azul alienígena por un color de piel más propio de un humano. Finalmente se les despoja de sus ropas a cambio de otras más acordes con la moda terráquea. Al mando de todo este proceso se encuentra el ambicioso y retorcido mánager Earl de Darkwood. La crítica de Daft Punk a la industria discográfica que modela los grupos de moda a medida de las audiencias es clara.
Crescendolls
Earl toma el mando del grupo y bajo el nuevo nombre de The Crescendolls los fuerza a firmar un contrato con una discográfica. Se desvelan los nombres que tomarán los protagonistas en su nueva etapa en la tierra: Arpegio, Baryl, Octavio y Stella. El objetivo está claro: que toquen música insípida y artificial hecha a medida para los fans, y así convertirlos en un fenómeno mundial para ganar discos de oro, de platino, y mucho mucho dinero. La música deja de ser un arte para convertirse en un producto. El artista convertido en un medio para alcanzar un fin es ahora un ser sin personalidad que no disfruta con lo que hace.
Nightvision
Earl y la discográfica van paseando a su nuevo juguete de concierto en concierto, tocando, firmando autógrafos, asistiendo a ruedas de prensa y posando en largas sesiones fotográficas y de promoción hasta caer exhaustos. La fama se cobra su precio.
Shep sigue tras la pista de lo ocurrido vagabundeando por la ciudad y no dará su brazo a torcer hasta que descubra lo ocurrido.
Superheroes
En uno de los multitudinarios macroconciertos de The Crescendolls orquestados por Earl de Darkwood, Shep irrumpe espectacularmente para tratar de rescatarlos. Armado de un aparato láser destruye uno a uno los dispositivos de control mental que inhiben a los cuatro músicos, aunque fracasa en su intento de liberar a Stella. Siendo demasiado tarde para actuar, Shep y los otros tres miembros huyen del escenario dejando a Stella atrás. Perseguidos durante la huida, sufren un ataque que hiere gravemente a Shep.
High Life
Más adelante, en la Tierra, Stella y Earl acuden a una glamourosa entrega de premios de la industria musical. Famosos, pases de modelos, lujo, fotógrafos, todo parece ir bien, aunque entre el público podemos discernir unas siluetas que nos resultan familiares: son los compañeros de Stella que han acudido a buscarla.
Entre los invitados a la gala podemos ver a los propios componentes de Daft Punk caricaturizados con su habitual alter ego robótico, y son unos de los nominados al premio final, que naturalmente acabará ganando The Crescendolls.
En el momento de entregar el premio, Baryl el batería de The Crescendolls disfrazado, dispara su láser con el que destruye el dispositivo de control mental de Stella y logra liberarla con lo que ambos escapan.
Something About Us
Una vez reunidos, se reúnen alrededor de Shep, muy debilitado por sus heridas. En su último soplo de vida, reconoce su amor por Stella pese a su relación imposible. También acaba revelando a la banda quienes eran antes, su verdadero origen extraterrestre y lo que hacían antes del secuestro. Finalmente, Shep muere.
Voyager
Los The Crescendolls, tristes por la pérdida, buscan un lugar donde celebrar el entierro de su amigo perdido. En un lejano prado, al pie de un gran árbol, entierran a Shep en lo que es un momento muy emotivo para todos. Stella se encuentra tremendamente triste porque sabe que nunca más podrá estar con él.
De vuelta, localizan la mansión de Darkwood, a la que se dirigen en busca de respuestas a todas sus preguntas.
Veridis Quo
Una vez llegados a la lúgubre mansión encuentran un documento revelador. Se trata de un pergamino ya envejecido titulado 'Veridis Quo' donde se detalla quién es en realidad Earl de Darkwood, sus orígenes, y cuáles son sus proyectos. El libro revela que desde hace varios siglos, todos los artistas asociados a Earl eran en realidad alienígenas de otras galaxias secuestrados al igual que ellos mismos. El objetivo, lograr reunir 5555 discos de oro, momento en el cual alcanzará un gran poder que le permitiría dominar el universo.
En el momento de revelarse la verdad, los Crescendolls son rodeados por los guardias de Earl. Sin escapatoria posible, son conducidos a lo más profundo del castillo donde se abre una sima. Allí se encuentran Earl y sus seguidores, a la espera de reunir el último disco de oro, el de los Crescendolls.
En una última y desesperada tentativa, los demás miembros de la banda se deshacen de los guardias que los retienen y arrojan a Earl a lo más profundo de la sima, desbaratando sus planes.
Short Circuit
De vuelta en la ciudad, el grupo se infiltra en las oficinas de la discográfica con el objetivo de recuperar los discos de datos donde se encuentran almacenadas sus memorias. Al tratar de detener al miembro infiltrado con un shock eléctrico, se revela su verdadera identidad alienígena, y lo que realmente estaba buscando.
Face to Face
La verdad por fin sale a la luz y es un acontecimiento mundial. Las noticias se hacen eco de la historia de Earl y sus músicos secuestrados a lo largo del universo en busca de poder.
Ayudados por los científicos, los Crescendolls vuelven a su estado normal y se les reimplantan sus memorias. La nave de Shep es desenterrada y arreglada para que los Crescendolls puedan volver a su planeta de origen.
Too Long
En el momento de atravesar el agujero negro que les llevará de nuevo a su lugar de origen, la nave es atacada por la materia oscura que surgió de la destrucción de la mansión Darkwood. Pero en ese momento aparece el espíritu de Shep que derrota lo que quedaba de la maldad de Earl.
La banda permanece ahora libre y llega a su planeta, donde son recibidos como héroes. Entonces vuelven a los escenarios, a hacer lo que más les gusta, a tocar la música que les hace vibrar. El espectáculo alcanza hasta el último rincón del planeta, y se expande más allá hasta la Tierra, donde todo el mundo disfruta y baila al ritmo de la música de Daft Punk.
Y al final... al final...
Ésta es la historia de Interstella 5555: The 5tory of the 5ecret 5tar 5ystem, una película épica y llena de magia. La próxima vez que miréis al cielo, pensad que ahí arriba puede haber algo más que oscuridad, frío y vacío interestelar. Puede que la lluvia de estrellas no sea más que un espectáculo de luz y sonido más allá de lo que puedas imaginar.
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lunes, 24 de marzo de 2008
Vuelve lo peor de los 80
Queridos lectores, a las barricadas. Porque no sé si se habrán enterado pero por Europa está pegando algo llamado Tecktonik que es algo así como un refrito de breakdance, rap, hip hop y tecno.
Aunque apareció en París, pronto se ha extendido a toda la Europa bailonga, pero eso no es lo peor, no. Lo peor es el estilo que lo acompaña, especialmente en un popular vídeo del país vecino basado en un hit de una tal Yelle que ha causado perplejidad y sudores fríos a partes iguales.
Unos alegres muchachotes de la banlieue se han animado a hacer un remix tecno de la susodicha Yelle y a bailarlo sin ningún tipo de pudor. No contentos con su crimen, se han dedicado a rebuscar en el baúl de su hermano mayor para rescatar todo tipo de imaginería ochentera, aquella que creíamos olvidada muy al fondo de algún sótano lóbrego y oscuro. No lo suficiente profundo, por lo visto, puesto que vestidos como si de protagonistas de una teleserie de sobremesa se tratara se han atrevido a aparecer así tal cual ante las cámaras.
Vean y juzguen ustedes mismos:


Crimen nº1: Las Reebok The Pump, algo por lo que todavía nadie ha rendido cuentas ante el tribunal de La Haya, y que provocó -y sigue provocando- vergüenza ajena a medio mundo desde el último tercio de los años 80. Las zapatillas que demostraron cuan hortera podía llegar a ser el lumpen. Es que se merecen morir a palos con una escobilla del WC usada.

Crimen nº2: La riñonera. No, no y no. ¿Es que aún no han aprendido? Ese complemento se tuvo que quedar desterrado en alguna barriga sudorosa de un chiringuito playero de Gandía. ¿Por qué empeñarse en rescatar semejante monstruosidad? Sólo le falta el mítico llavero de muelle y el tubo-monedero colgado del cuello para cumplir todos los puntos del manual del perfecto hortera. ¡Cárcel! ¡Cárcel para todos ellos!

Crímenes nº3 y nº4: El mullet y los colores fluo. Vamos a ver, que a todos nos gustaba MacGyver, pero está de más seguir empeñándose en imitar su nefasto estilo, y peor aún si se acompaña de un horrible chándal de táctel con colorines fluo, propio del típico yuppie dominguero trasnochado que se va a comprar el pan y el periódico un domingo cualquiera en su segunda residencia de la sierra. Que alguien haga algo con todo esto, por favor, pero que no se vuelva a repetir.
Avisados están. Menos mal que dentro de poco llega el festival de Eurovisión, con su elegancia y buen gusto.
Aunque apareció en París, pronto se ha extendido a toda la Europa bailonga, pero eso no es lo peor, no. Lo peor es el estilo que lo acompaña, especialmente en un popular vídeo del país vecino basado en un hit de una tal Yelle que ha causado perplejidad y sudores fríos a partes iguales.
Unos alegres muchachotes de la banlieue se han animado a hacer un remix tecno de la susodicha Yelle y a bailarlo sin ningún tipo de pudor. No contentos con su crimen, se han dedicado a rebuscar en el baúl de su hermano mayor para rescatar todo tipo de imaginería ochentera, aquella que creíamos olvidada muy al fondo de algún sótano lóbrego y oscuro. No lo suficiente profundo, por lo visto, puesto que vestidos como si de protagonistas de una teleserie de sobremesa se tratara se han atrevido a aparecer así tal cual ante las cámaras.
Vean y juzguen ustedes mismos:
Crimen nº1: Las Reebok The Pump, algo por lo que todavía nadie ha rendido cuentas ante el tribunal de La Haya, y que provocó -y sigue provocando- vergüenza ajena a medio mundo desde el último tercio de los años 80. Las zapatillas que demostraron cuan hortera podía llegar a ser el lumpen. Es que se merecen morir a palos con una escobilla del WC usada.
Crimen nº2: La riñonera. No, no y no. ¿Es que aún no han aprendido? Ese complemento se tuvo que quedar desterrado en alguna barriga sudorosa de un chiringuito playero de Gandía. ¿Por qué empeñarse en rescatar semejante monstruosidad? Sólo le falta el mítico llavero de muelle y el tubo-monedero colgado del cuello para cumplir todos los puntos del manual del perfecto hortera. ¡Cárcel! ¡Cárcel para todos ellos!
Crímenes nº3 y nº4: El mullet y los colores fluo. Vamos a ver, que a todos nos gustaba MacGyver, pero está de más seguir empeñándose en imitar su nefasto estilo, y peor aún si se acompaña de un horrible chándal de táctel con colorines fluo, propio del típico yuppie dominguero trasnochado que se va a comprar el pan y el periódico un domingo cualquiera en su segunda residencia de la sierra. Que alguien haga algo con todo esto, por favor, pero que no se vuelva a repetir.
Avisados están. Menos mal que dentro de poco llega el festival de Eurovisión, con su elegancia y buen gusto.
domingo, 20 de noviembre de 2005
Vídeos que marcaron una época
Corre el año 1985, y el hambre se ceba en África. La guerra, la corrupción, y una sequía especialmente grave hace que millones de personas pasen hambre en Etiopía. Las víctimas se cuentan por miles y miles, especialmente entre los niños, y las imágenes dan la vuelta al mundo. Afortunadamente un grupo de despreocupados millonarios decidieron que algo había que hacer, y se pusieron manos a la obra.
Básicamente esta es la historia de We are the world, la canción con su correspondiente vídeo que fue el bombazo comercial de aquél año, y en el que participaron los reyes del pop de la época.
Para aquellos que tengan la edad necesaria, todavía podrán recordar el impacto que supuso en aquél momento, donde los telediarios (EL telediario) abrían sus ediciones con las imágenes de la hambruna, y se emitía el vídeo una y otra vez.
Aparte del significado del vídeo en cuestión, aquella canción fue un bombazo músico-comercial que marcó un inicio de eso que llaman la conciencia social de la gente famosilla, que comprendió que resultaba rentable eso de preocuparse por los pobres y tal.
El caso es que los que participaron en este invento fueron los más famosos del momento: Michael Jackson y Lionel Richie (los compositores), Tina Turner, Bruce Springteen, Paul Simon, Stevie Wonder y muchos más prestaron sus voces y su imagen para tal acontecimiento social.
El resultado fue el que sigue, veinte años después:

Paul Simon se aprendió bien la lección y al año siguiente se fue a África a hacer su Graceland: el tercer mundo es un buen negocio.
Y así acaba la historia. La pandilla de amigotes fueron felices y se comieron las perdices, y los negritos pobres pudieron mordisquear las sobras.
Pero lo importante es que todo fue bonito y emocionante, ¿no es así?
Básicamente esta es la historia de We are the world, la canción con su correspondiente vídeo que fue el bombazo comercial de aquél año, y en el que participaron los reyes del pop de la época.
Para aquellos que tengan la edad necesaria, todavía podrán recordar el impacto que supuso en aquél momento, donde los telediarios (EL telediario) abrían sus ediciones con las imágenes de la hambruna, y se emitía el vídeo una y otra vez.
Aparte del significado del vídeo en cuestión, aquella canción fue un bombazo músico-comercial que marcó un inicio de eso que llaman la conciencia social de la gente famosilla, que comprendió que resultaba rentable eso de preocuparse por los pobres y tal.
El caso es que los que participaron en este invento fueron los más famosos del momento: Michael Jackson y Lionel Richie (los compositores), Tina Turner, Bruce Springteen, Paul Simon, Stevie Wonder y muchos más prestaron sus voces y su imagen para tal acontecimiento social.
El resultado fue el que sigue, veinte años después:
[Lionel Richie]
There comes a time when we heed a certain call
[Lionel Richie & Stevie Wonder]
When the world must come together as one
[Stevie Wonder]
There are people dying
There comes a time when we heed a certain call
[Lionel Richie & Stevie Wonder]
When the world must come together as one
[Stevie Wonder]
There are people dying
Paul Simon se aprendió bien la lección y al año siguiente se fue a África a hacer su Graceland: el tercer mundo es un buen negocio.
[Paul Simon]
Oh, and it's time to lend a hand to life
[Paul Simon & Kenny Rogers]
The greatest gift of all
[Kenny Rogers]
We can't go on pretending day by day
[James Ingram]
That someone, somewhere will soon make a change
Oh, and it's time to lend a hand to life
[Paul Simon & Kenny Rogers]
The greatest gift of all
[Kenny Rogers]
We can't go on pretending day by day
[James Ingram]
That someone, somewhere will soon make a change
[Tina Turner]
We are all a part of God's great big family
[Billy Joel]
And the truth,
[Tina Turner/Billy Joel]
you know, love is all we need
We are all a part of God's great big family
[Billy Joel]
And the truth,
[Tina Turner/Billy Joel]
you know, love is all we need
[Michael Jackson]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Diana Ross]
There's a choice we're making
We're saving our own lives
There's a choice we're making
We're saving our own lives
[Michael Jackson & Diana Ross]
It's true we'll make a better day
Just you and me
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Dionne Warwick]
Oh, Send them your heart
So they'll know that someone cares
[Dionne Warwick & Willie Nelson]
And their lives will be stronger and free
[Willie Nelson]
As God has shown us by turning stones to bread
Oh, Send them your heart
So they'll know that someone cares
[Dionne Warwick & Willie Nelson]
And their lives will be stronger and free
[Willie Nelson]
As God has shown us by turning stones to bread
[Al Jarreau]
And so we all must lend a helping hand
And so we all must lend a helping hand
[Bruce Springsteen]
We are the world, we are the children
We are the world, we are the children
[Kenny Loggins]
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Steve Perry]
Oh, there's a choice we're making
We're saving our own lives
Oh, there's a choice we're making
We're saving our own lives
[Daryl Hall]
It's true we'll make a better day
Just you and me
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Michael Jackson]
When you're down and out, there seems no hope at all
When you're down and out, there seems no hope at all
[Huey Lewis]
But if you just believe there's no way we can fall
But if you just believe there's no way we can fall
[Cyndi Lauper]
Well, well, well, well let us realise that a change can only come
Well, well, well, well let us realise that a change can only come
[Kim Carnes]
When we
When we
[Kim Carnes/Cyndi Lauper/Huey Lewis]
stand together as one
stand together as one
[Chorus]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Bob Dylan]
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Chorus]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
[Bob Dylan]
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Chorus]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
[Bob Dylan]
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Chorus]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Ray Charles]
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Stevie Wonder/Bruce Springsteen]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Stevie Wonder]
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Stevie Wonder/Bruce Springsteen]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Bruce Springsteen]
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Chorus]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[James Ingram]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Ray Charles]
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Chorus]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Stevie Wonder]
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Stevie Wonder/Bruce Springsteen]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Bruce Springsteen]
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Chorus]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[James Ingram]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
[Ray Charles]
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
[Chorus]
We are the world, we are the children
We are the ones who make a brighter day
So let's start giving
There's a choice we're making
We're saving our own lives
It's true we'll make a better day
Just you and me
Y así acaba la historia. La pandilla de amigotes fueron felices y se comieron las perdices, y los negritos pobres pudieron mordisquear las sobras.
Pero lo importante es que todo fue bonito y emocionante, ¿no es así?
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