Mostrando entradas con la etiqueta colores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta colores. Mostrar todas las entradas
jueves, 6 de octubre de 2005
sábado, 19 de febrero de 2005
Mar y montaña
Si nos damos un paseo por la cabecera del valle del río Aragón, encontraremos muchas cimas pirenaicas bastante conocidas por la gente del lugar, allí en la comarca de la Jacetania. Pero si nos tomamos la molestia de subir un poco más, de repente podremos ver como un coloso sobresale por encima de todos los demás. Un macizo imponente de roca apenas cubierta de nieve al contrario que sus cimas hermanas, su presencia llama poderosamente la atención a cualquiera que pase por ahí.
Pero lo más impresionante aguarda al viajero que se toma la molestia de mirarlo desde su vertiente norte, por el lado francés. Entonces ese gigante de piedra se transforma en un pez, que parece salir del agua, con la boca entreabierta intentando desesperadamente respirar fuera de su medio natural, que es el mar de montañas y nubes que lo rodean.
Es el pic du Midi d'Ossau.
Pero lo más impresionante aguarda al viajero que se toma la molestia de mirarlo desde su vertiente norte, por el lado francés. Entonces ese gigante de piedra se transforma en un pez, que parece salir del agua, con la boca entreabierta intentando desesperadamente respirar fuera de su medio natural, que es el mar de montañas y nubes que lo rodean.
Es el pic du Midi d'Ossau.
martes, 8 de febrero de 2005
Colores
Es difícil apreciar la belleza del Invierno. Repudiado por muchos, no puede competir con los espectaculares días de verano, el sol brillante sobre el cielo azul, las largas tardes paseando por la playa, la ropa de manga corta, las vacaciones y los viajes a lugares que ofrecen siempre su mejor cara en esa época del año. Frente a tanto esplendor, el Invierno sólo ofrece frío, lluvia, días cortos y grises. Por eso para poder comprender la belleza humilde de estos meses hay que mirarlo con otros ojos y disfrutar de sus colores. El marrón que se torna ocre de la tierra mojada, el verde apagado de los pinos y abetos, el castaño pálido de los troncos desnudos, el azul casi negro de las aguas frías, el gris marfil de un cielo melancólico, la sábana fantasmal que recubre todo con la llegada de la niebla. Y el blanco de la nieve.
Hoy ha vuelto a nevar abundantemente por aquí, y ya es la quinta vez en lo que llevamos de invierno, algo poco habitual hasta donde puedo recordar (que no es mucho).
Y también nevó durante la noche del sábado. Precisamente esa noche. Qué bonito.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

