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lunes, 16 de octubre de 2006

Apocalipsis formol y expresionismo abstracto

El año pasado nos despedimos con una promesa o una amenaza, que era el volver al festival de Sitges con más formol que nunca. Bueno, honestamente no sabría deciros si en esta edición se han batido los récords formólicos, pero en cualquier caso, hemos tenido unas raciones interesantes. Así que hey! ho! let's go!

Sitges 2006
Tu cara me suena

Para empezar, y como no podía ser menos cuando se trata del festival de cine fantástico y de terror (aunque ya no tan fantástico y ya no tan terror, pero esa es otra historia) tuve el placer de reencontrarme con uno de mis infiernos personales.

Sitges 2006
El infierno en la tierra

Cualquiera que haya tenido que hacer la ruta Madrid - Barcelona en autobús y haya tenido que parar en cierta área de servicio sabrá a lo que me refiero. Un área de descanso espantosa, con comida espantosa, en un entorno espantoso, y obligado a aguantar una espera tan espantosa como baldía. Casi preferiría estar dos horas escuchando a Phil Collins antes que volver a soportar de nuevo esta experiencia.

Sitges 2006
¡Diplómate en química mineral acudiendo al festival de Sitges!

Afortunadamente todo pasa y acabamos dando con nuestros huesos en el hotel, gay friendly para más señas como todos los del centro, para descansar y tomar un refrigerio.

Sitges 2006
Conocemos a un policía ideal para el caso, y no, no es el inspector Clouseau (¡Por supuesto que no lo es, ni lo será jamás!)

En el hotel tuvimos un aviso de lo que nos podía deparar el festival. La primera dosis de formol en la frente con la emisión de Agárralo como puedas con Leslie Nielsen nada más conectar la televisión de la habitación.

Sitges 2006
¡Dénme mi acreditación o el castor morirá! ¡Tengo un lápiz, y sé utilizarlo!

Esto nos afectó mucho, como se puede ver en la anterior foto, pero ni eso ni la lluvia nos impidió ir a por las acreditaciones, momento en el que pudimos comprobar que la organización del festival no mejora año tras año, sino más bien al contrario. Falta de material, mala atención, despistes, pérdidas de fotos, colas y esperas sin sentido. Diez puntos menos para Slytherin.

Sitges 2006

Del cartel de este año... pues qué decir de él. De las películas de las vallas que aparecen en las siguientes fotos no vi ninguna. Tampoco tuve muchas oportunidades ya que la organización se ha visto desbordada por su propia inconsciencia a la hora de acreditar a cualquier mindundi que escribiera cuatro chorradas en un blog (¡como éste!) asi que mientras abría la mano por un lado, la cerraba por el otro, con claro afán recaudatorio. Este aspecto siempre ha estado presente en Sitges, y siempre me ha parecido mal. Un festival de cine está para promocionar las películas, no para hacer dinero.

Sitges 2006

Así que películas tan rimbombantes y esperadas como El laberinto del fauno y demás no las vimos, ya que entre esto y que llegamos con el festival muy avanzado, tratamos entonces de centrarnos en otras cosas.

Sitges 2006

Sitges 2006
Aquí hay vallas para dar y tomar, oiga

Empezamos el festival metiéndonos en la sala Brigadoon (cómo no), cobijo de frikis, alcohólicos, drogadictos, desamparados y otros fracasados de la vida que huyen de la lluvia y buscan algún lugar donde pasar un rato secos y rodeados de calor (humano). Ahí hubo algo que ver, ya que emitían el concurso de cortos Premio Brigadoon Paul Naschy.

Sitges 2006
La clásica introducción a las películas en las proyecciones donde podemos ver al mono Mojo
haciendo el baile de la alegría con los aviones

De la sesión pudimos ver Dijo Jack, una especie de corto metacorto donde una chica tiene visiones oníricas en las que es espectadora de su propio suicidio y luego lo plasma en un corto (¡ahá!). Se trata de un corto ganador del festival de cine de Albacete realizado por un tal Manuel Ortega que, como curiosidad, se ideó, esbozó, y grabó en una noche (o eso dicen).

Sitges 2006
¡Más alto, que la oreja no lo oye!

Como segundo plato, y el más impactante, nos sirvieron calentito calentito el corto ¡Morid, Hijos de Puta!, de la factoría Eskoria Films y dirigido por Adrián Cardona. La historia va a directa al grano: los que en verano invaden las Baleares en general e Ibiza en particular son gentuza, pseudo pijos, buenrollistas y niñatos de mierda a los que no queremos aquí porque nos toca los cojones tener que aguantarlos un año sí y otro también. ¿Solución? Descuartizémosles. Un servidor suscribe ese caluroso recibimiento a niñatos, bakalas pastilleros y demás gafapastas que visitan las islas. ¡Dadles su merecido a esos hijos de putaaaaaaaaaaaa!

Sitges 2006
¡Muere hija de puta, a ver si te entran ganas de volver!

Para acabar la noche de cortos, nos presentaron Delenda est Genesis. Un cortometraje que mezcla el género gore con zombis, vísceras, sangre, virus letal, cyberpunk, manga, asesina a sueldo psicópata y apocalipsis. El corto está muy bien realizado, el guión es bueno y se han trabajado mucho los detalles como los efectos, el vestuario, el maquillaje y la ambientación en general. La música acompaña a la acción (realmente en este tipo de metrajes no se le puede pedir más). Pero todo el andamio se cae por los actores, que son incapaces de hacer creíble lo que nos cuentan. La protagonista lo intenta, pone poses que se nota que ha visto en mil películas de anime... pero no lo consigue. Una lástima, pero aún así deja un muy buen sabor de boca.

Sitges 2006
Delenda est Genesis

Aún hubo tiempo para otro corto más, Dale la carta, Sofía. Esa misma noche y gracias a este corto pude empezar a vislumbrar lo que iba a ser una constante durante el festival, y es la abundancia de los alternativos guays y el gafapastismo a doquier. Si algo podía condensarlo todo en unos insoportables quince minutos era este corto, todo él lleno de pseudo-simbología casposa. Aún habrá personas sueltas por ahí que se piensen que rodar en blanco y negro, con perspectivas "poco habituales", grabando objetos súper súper cargados de significado metafísico, y todo regado de la música compuesta por un amiguete -gafapasta también- es condición necesaria y suficiente para hacer una pequeña obra maestra aclamada por la crítica. Pues no, mira. Ya basta de esos que quieren y no pueden. Ya basta de aburrir con cosas que pretenden estar cargadas de significado pero que son unos ladrillos desprovistos de sentido alguno, y de interés también. Así que todos esos alternaguays de medio pelo me van a copiar mil veces en la pizarra: "no volveré a decir expresionismo abstracto" para mañana y con buena caligrafía.

La noche no dio para mucho más. Solamente quería dedicar un pequeño homenaje a ese bar cutrecillo pero que nos salva la vida cada año, y que se llama La Cantonada. Allí podréis encontrar buena pitanza cargada de grasa rica rica para reponeros después de un duro día. De nada, y que aproveche.

Sitges 2006
Una buena sala, con butacas cómodas, y sin que nadie te moleste para ver la pantalla. Así da gusto ir al cine

El día siguiente nos reservaba lo que podría ser la candidata a ganar el premio Pedorretas de este año. Es una película en la que sale un actor que tiene el careto de Nicolas Cage. También habla y grita como Nicolas Cage. Tiene un trágico pasado que le tortura, como en las pelis de Nicolas Cage. Y también se desencaja, suda, y pierde los nervios -y la olla- como Nicolas Cage. Nuestra sorpresa y asombro fueron mayúsculos cuando investigamos el reparto de este engendro y vimos que, efectivamente, ¡se trataba de Nicolas Cage! No mantendré por más tiempo la tensión: el bodrio del que hablo es The Wicker Man, que además de mala, comete el doble crimen de ser un remake de una película inglesa.

La historia es bien sencilla de entender. Una panda de tías que se acaban de leer lo primero que les ha caído entre las manos sobre desarrollo sostenible y a las que les mola las Corrs y todo lo que huela remotamente a celtoide, se creen las reinas del mambo y deciden darse el piro allá por una isla desierta del noroeste de Estados Unidos, a tomar por el culo del mundo con la sana intención de dominarlo más adelante. Para ello, las chorvas se marcan una sociedad matriarcal donde la mayor parte del día se dedican al sexo tántrico mientras alegremente recolectan la miel de sus abejitas, hacen ofrendas a sus diosas guays cachirulis, festejan samhain cada dos semanas, y el resto de su tiempo libre lo emplean en grabar compact discs de música céltica y a la vez aburrir al máximo al espectador. Desde luego eso lo consiguen y si forma parte de su plan de dominación mundial, lo van a tener muy pronto.

Así las cosas, engañan a un pardillo que además de tener cara de ídem, lo es de pies a cabeza (sí, es Nicolas Cage) para que remueva Roma con Santiago y se vaya a esa lejana isla, donde además no hay boca de metro con lo que llega con un cabreo de tres pares porque ha tenido que pillar el autobús que pasa cada dos días. Las señoras, que no son conscientes del estado anímico de este señor, se dedican a vacilarle y a marear la perdiz con su hija desaparecida y le llevan de aquí para allá, en una situación cada vez más inquietante.

No desvelaré (del todo) el final, pero el caso es que el señor Cage -que además su personaje tiene la desgracia de llamarse Malus, ¿pero a quién se le ocurre ponerle un nombre así de ridículo?- pierde completamente los nervios y empieza a repartir hostias como hogazas a toda fémina que se le cruce por el camino, con patada voladora y todo. En ese momento se produjo un momento muy tenso en el cine porque la sala estaba repleta de gafapastas y en cualquier momento podían levantarse en armas invocando a zetapé y demás iconos del posmodernismo. Pero para que os hagáis una idea de lo insoportables y desquiciantes que eran las señoras celtoides hijas de Gaia, que cada patada y cada galleta que soltaba Cage era recibida con una ovación.

Bueno, ahora en serio, yo lo que me preguntó es ¿por qué? ¿Por qué nos tienen que castigar con bodrios así? ¿Qué les hemos hecho nosotros, inocentes espectadores, para que nos la metan doblada con cosas así? Espero que productores, directores, actores, y cualquier culpable de todo este desaguisado reflexionen tranquilamente en sus hogares y que sobre todo, sobre todo, esto no se vuelva a reproducir. Desde aquí se lo pedimos con educación y respeto. Y de rodillas si hace falta.

Sitges 2006
Star Trek: pijamas, libros, y una maquinilla de afeitar (¿phaser? ¡Ja!)

Después de semejante despropósito huimos a la sala Brigadoon, a ver si se nos podía pegar algo del frikismo que desprende ese lugar. Nos encontramos con la exposición itinerante que este año versaba sobre Star Trek y un señor con las orejas puntiagudas.

Sitges 2006
Más pijamas y merchandaisin

Personalmente no me apasiona mucho esa serie, aunque tampoco me desagrada y ver unos cuantos capítulos siempre resulta entretenido.

Sitges 2006
Una navecilla: cincuenta céntimos en plástico que alguien habrá pagado seguramente por mil euros

Por otra parte, la mercadotecnia que rodea este fenómeno me deja un poco frío. Sinceramente, ver maquetas de naves y pijamas no me parece especialmente motivador, aunque había curiosidades y cositas que eran interesantes. Aquí dejo las fotos por si hay alguien interesado en el tema.

Sitges 2006
Esta es la bata que usan en la sauna-relax de alguna confederación intergaláctica

Sitges 2006
Una nave klingon, un cuchillo klingon, y el propio klingon psicópata

Sitges 2006
Un pijama de lo más pop, con calentadores tope ochenteros

Sitges 2006
El teletransportador formol: derrita su cerebro en menos tiempo de lo que tarda en decir "phaser"

Sitges 2006
El teletransportador formol con más detalle

Sitges 2006
¿Qué se bebe en las convenciones frikis de Star Trek? Error. Se bebe agua, y la cerveza de la foto permanece en una vitrina o en una bolsa de plástico que la proteja del sudor ácido de las manos

Sitges 2006
Un póster de la selección intergaláctica Pijamas C.F.

Sitges 2006
Una ración de banderas que parecen sacadas de una hermandad universitaria de los EEUU

Sitges 2006
Esta me gustó mil

Sitges 2006
Pero ésta no tanto...

Sitges 2006
Tigres, tigres, leones, leones, todos quieren ser los campeones

Sitges 2006
Esto no es serio

Sitges 2006
Y esto lo es aún menos

Sitges 2006
Data con su phaser preparando un batido de formol intergaláctico

Más adelante pudimos resarcernos de la mala experiencia mañanera y vimos lo que para mi ha sido lo mejor de lo poco que he visto en este festival, y viendo el cartel y los comentarios que circulaban por ahí sobre el nivel del resto de las películas, parece que hubo suerte y fue de lo mejorcito del festival dentro de la sección oficial Fantastic.

La película es Princess, una coproducción de Dinamarca y Alemania, dirigida por Anders Morgenthaler, salido de la escuela danesa de animación. Quiero decir, que se ha forjado allí, no que sea un salido.

Sitges 2006
Fuck porno!

El film es una evolución de su propio corto "Araki, the killing of a japanese photographer", del cual toma la idea base y la desarrolla aprovechando todas las posibilidades que ofrece la historia, con muchos más matices y detalles de los que permite el formato del cortometraje. Para los que tengan la oportunidad en un futuro, recomendaría ver tanto el corto como la película, en ese orden, tal y como lo emitieron en el festival.

Sitges 2006
Mira Clara, qué atardecer más bonito...

La película es impresionante en todos los aspectos. La idea y el guión son realmente excepcionales. La historia es sorprendente y original, llena de giros y recovecos que te mantienen agarrado a la butaca. La película va de Christina, una porn star de cierto éxito cuyo nombre artístico es Princess, sufre una muerte violenta. Su hermano August, sacerdote que desaprobaba las actividades de su hermanita, toma bajo su cargo a su sobrina Mia, de apenas ocho años, y que ha crecido en el ambiente sórdido del mundo del porno con su madre y sus amantes.

Sitges 2006
¡Preparados, cámara, acción!

Por lo que hicieron a su hermana como a su sobrina, el padre August deja de lado sus principios morales y se embarca en una cruenta y dura -tanto para él como para los que persigue- venganza contra aquellos que de algún modo u otro tuvieron algo que ver con la muerte de Christina, y destruir todo el material pornográfico donde aparecía su hermana.

Sitges 2006
Pagarán caro lo que hicieron

La combinación de sexo, religión, violencia y venganza forma una mezcla explosiva que resulta estar muy bien plasmada en la gran pantalla. Técnicamente, Morghentaler ha combinado los rasgos del cómic europeo con algún toque de anime, efectos de infografía, y escenas de imagen real. El resultado es una película impactante como hacía tiempo que no veía en el mundo de la animación, y que recomiendo muy mucho desde aquí.

El último día de estancia empezó de manera algo similar al anterior. Por la mañana nos desayunamos la última ida de olla onírica de Terry Gilliam, Tideland.

La película se puede calificar honestamente de extraña. Jeliza-Rose (algo así como el equivalente a nombres como Jennifer o Samantha por estas latitudes), pierde a su madre yonki y con su padre -el notas del Gran Lebowski- se van (nadie sabe por qué) a una granja perdida en mitad de la nada, aunque desde aquí sospechamos que se encontraba cerca de la isla perdida de la película de Wicker Man, por la ida de olla más que nada. Una vez allí el padre se dedica a meterse jaco en vena hasta que claro, se queda más tieso que un hueso. A partir de este momento -desde el principio, en realidad- la ida de olla de Gilliam es monumental y empieza a construir un mundo ficticio en base a la imaginación de la niña huérfana y un par de personajes bizarros a morir que ¡ôh casualidad! resultan ser sus vecinos. La película se enfrasca entonces en una espiral del absurdo que acaba devorándose a sí mismo hasta el desenlace final. La sensación que tiene uno al salir de la sala es que se trata de una muy buena idea pero que ha sido terriblemente desaprovechada y no se la ha sabido explotar como se debería. ¿Cuántas veces habéis sentido algo parecido al final de una película? Pues eso mismo.

Por la tarde tuvimos la milagrosa suerte de conseguir pases para uno de los estrenos que llevaba esperando más tiempo. Se trata de Renaissance, un thriller de ciencia ficción que se desarrolla en el París del año 2054. La gran corporación Avalon está a punto de culminar una investigación confidencial cuyo resultado le podría dar el control absoluto del destino de la humanidad. De por medio, un secuestro de una persona clave hace peligrar sus objetivos y será el punto de mira de intereses encontrados. Una acción muy conseguida, un guión bien trazado que te mantiene en suspense hasta el final dan un buen resultado en pantalla. Es una película ecléctica que bebe de las fuentes del cine negro, de la ciencia ficción y de la animación. Rodada con una innovadora técnica que reduce la imagen real a una animación simulada reducida a la mínima expresión de un blanco y negro radical. Se podría decir que sus padres espirituales son Sin City, Blade Runner y Ghost in the Shell. Lástima que la idea no sea todo lo original que uno quisiera: una gran corporación que amenaza con dominar el mundo, ¿alguien ha visto algo parecido?

Sitges 2006
Acción y violencia en un París apocalíptico

Más adelante nos esperaba el maratón de cine en el auditorio de Sitges, que empezaría a altas horas de la madrugada (altas horas + 1 gracias a la desorganización de la organización). Para ir matando tiempo nos dirigimos al Brigadoon para ver alguna película del maratón asiático que estaban proyectando. Qué gran error. Tuvimos la desgracia de llegar a la última película, algo así como "Blind beast vs Dwarf". Repito, qué gran error. Nadie sabe por qué se emitió este bodrio grabado en vídeo. Bueno, ese es el menor de sus problemas...

Sitges 2006
Bodrio grabado en dolby digital: la tecnología al alcance de cualquiera

La película era tan mala, el guión era tan nefasto, la trama tan sin sentido, los actores tan malos, los decorados tan patéticos, era todo tan rematadamente nefasto que en la Brigadoon se vivieron escenas absurdas.

Sitges 2006
¡¿Pero qué cojones es esto!?

El público riendo por no llorar y la gente abandonando la sala -muy mala ha de ser la película para que la gente se vaya de la Brigadoon, creedme- nos hizo desistir al cabo de la primera hora de emisión y consideramos que ir a pasar frío y hacer cola sentados en el suelo en plena madrugada a la entrada del auditorio era una oferta mucho más atractiva. Así que allá nos fuimos.

Sitges 2006
Así de mareados salimos del bodrio

Tras quitarnos los carámbanos que nos colgaban de la nariz, al final pudimos entrar al auditorio de Sitges para asistir al maratón nocturno. Aún no lo sabíamos, pero íbamos a asistir al gran pelotazo del día, y casi casi del festival entero.

Sitges 2006
El buen ambiente friki de siempre de las maratones nocturnas y la sala abarrotada

El maratón amenazaba con empezar con el corto Martians go home! La venganza de Sara Clockwork, donde participa Chema Ponce (uno de los colaboradores de la radio Sin Audiencia) junto con Alaska y Edu García como estrellas invitadas. Lamentablemente a última hora decidieron que la sesión no empezaría con ese corto y lo relegaron para más adelante dentro del maratón, para desgracia de un servidor que no tenía la intención de quedarse mucho tiempo.

Sitges 2006
Iros pa casa, majetes

Este cambio iba ser lo mejor que me podía haber ocurrido esa noche, porque en su lugar, empezamos la sesión con lo más bizarro, provocador y brutal que pude ver en todos estos días.

Señoras y señores, quiero presentarles a Borat. Se trata de un hombre humilde y sencillo, cuya preocupación es aprender todo lo que pueda del grandioso pueblo norteamericano para transmitirlo a su país de origen, Kazakhstan.

Sitges 2006
La gran nación de Kazakhstan se siente orgullosa de su hijo pródigo, Borat

Detrás de tan simple como absurdo argumento se esconde lo más procaz que se puede ver en la gran pantalla a día de hoy: Borat: Cultural Learnings of America for Make Benefit Glorious Nation of Kazakhstan. Esta maravilla es una película/documental guiada por Sacha Baron Cohen, alias Ali G, que adopta el papel de un embajador kazajo que es enviado por su gobierno a grabar un documental en EEUU para conocer la cultura americana y aplicarla en lo que sea posible en la ex-república soviética.

El documental (o película, sinceramente no sé qué es esto) empieza muy fuerte y no te deja ni un sólo segundo de respiro hasta el final. Un humor crudo y directo, autoparódico, grotesco, corrosivo como nunca lo habréis visto, se van sucediendo escenas una tras otra que te dejan con los ojos abiertos como platos y la mandíbula floja, porque por momentos es difícil de creer lo que uno está viendo. Borat va entrevistándose con diferentes personalidades de la cultura americana -un profesional del humor, un curso de aprendizaje de buenos modales, una iglesia, un espectáculo de rodeos, unos universitarios, y muchísimos más- a los que somete a situaciones límite. Y cuando quiero decir límite, es límite de verdad. Escenas provocadoras que ponen a los protagonistas de este experimento en situaciones realmente incómodas para acabar dejándoles desnudos ante las cámaras sin poder ocultar lo peor que esconde cada uno de ellos. Este experimento se plantea como un documental a todas esas personas, y queremos creer que hay cosas que están acordadas diciéndoles que la intención es grabar un documental, aunque ocultándoles las reales intenciones de los entrevistadores.

Sitges 2006
Happy to meet you. You have sexy time with me?

Realmente algo increíble y que recomiendo (¡obligo!) a ver a todo aquél que tenga la oportunidad. Aparentemente y si la información que he leído no es incorrecta, Borat aterrizará por aquí en noviembre. En cualquier casi se puede ir mirando el trailer en su página oficial. Una cosa más. Es in-dis-pen-sa-ble ver la película en VOS. Repito: INDISPENSABLE.

Sitges 2006
Bye bye

Con este inmejorable sabor de boca di finalizado el festival. La sensación que me queda este año es que me he perdido miles de cosas que me hubiera interesado ver, especialmente algo de cine asiático, que este año era más escaso que en ediciones anteriores. Parece que esta vez se ha dado bien, pero menos. Habrá que subsanarlo.

¿Más formol? ;)

miércoles, 19 de octubre de 2005

¿Y sólo habéis venido para esto?

Tras una grata experiencia el año pasado, una expedición de frikis armados con cámaras fotográficas, pases de prensa by-the-face y mucho formol en el cerebro se aventuró a acercarse por esa zona conocida como Sitges allá por las orillas del Mediterráneo.

Sitges 2005
Las palmeras bien, gracias. Y siguen sin tener cocos.

Como parece ser lo habitual, el festival se empeña en recibirnos una y otra vez con una copiosa lluvia, ya sea octubre o diciembre. Pero, inasequibles al desaliento y como buenos frikis dispuestos a dar la vara, los expedicionarios nos apuntamos a la primera sesión sin tener tiempo tan siquiera de aterrizar. Así que pertrechados con maletas y mochilas, directos al auditorio. ¿A qué? A ver La novia cadáver, claro, que hacían un pase precisamente la noche en que llegábamos a invadir el pueblo. ¿Aún no tenemos los pases de prensa? ¿No hay forma de conseguir entradas? No hay problema.

Sitges 2005
Los que se quedaron fuera de "La novia cadáver" mejor que no vean la hora y película para las cuales eran esta entrada. Se evitarán frustraciones y pataleos.

A propósito, un par de cosillas. Estaría más que bien que el festival cuidara bastante más la organización, ya que no es de recibo tener la programación oficial con tan poca antelación; con apenas tres semanas se antoja escaso para programar una estancia por la zona. En segundo lugar, Sitges se merece un auditorio mejor que este, que deja bastante que desear cuando se compara con otras salas comerciales que uno puede encontrarse por ahí... Menos butacas desperdigadas por los laterales hasta el infinito y más allá (¡no vamos al cine a sacar un córner!) y el anfiteatro con un par de grados más de inclinación (¡quita ese cabezón de delante!) se hacen muy necesarios para que la sala esté a la altura de un cine aceptable.

Sitges 2005
¿Qué tal se está de pie?

Lluvia y encontronazos aparte, para aplacar los ánimos de la gente que se estaba cagando en la puta madre de la organización por la lluvia que amenizaba la espera provocada por la inmensa cola y las puertas cerradas, apareció un Jack Skellington que no hizo sino aumentar el recuerdo de esa maravilla predecesora de la película que nos disponíamos a ver.

Sitges 2005
Te vas a tragar esa cámara con patatas, cortesía de tito Jack.

Sitges 2005
El reuma me está matando.

Sobre la película, qué decir. Tim Burton es un genio. Una historia con magia, humor negro. Pero he de decir que el recuerdo de Pesadilla antes de Navidad es posible que le pese algo a esta producción. Magnífica en cualquier caso y todo un must see en los tiempos de pobreza cinematográfica que corren.

Sitges 2005

Tras una noche algo infernal, con frío, lluvia, cansancio, peso en la espalda, todo cerrado y sin un miserable bocadillo que echarse a la boca, amaneció un día mucho más benigno.

Sitges 2005
Toma mamón, tu foto en Internet, y además gratis. Jódete.

Libres de mochilas pesadas y estómagos vacíos, proseguimos con la invasión. Pero antes había que conseguir las armas pesadas: acreditaciones de prensa-cutre-B. La escena parecía un chiste: "Van uno de Barcelona, otro de Cádiz y otro de Madrid y entonces va uno y dice...". El diálogo de besugos que tuvimos la ocasión de vivir fue antológico, y más o menos así (con las oportunas dramatizaciones):

[Encargado de prensa]: Así que venís de Radio televisión Estepona...
[Friki 1]: (Con acento del baix Ampurda) Pos claro, neng.
[Friki 2]: (Con acento de Chamberí) Sí, ejjj que somos de por ahí.
[Encargado de prensa]: .......

(y atención a la frase que sigue)

[Encargado de prensa]: ¿Y venís de tan lejos sólo para esto?
[Frikis, todos a una]: .......................... ¬¬¡

Sitges 2005
¿Qué tal llevamos la espera bajo la lluvia? Bien, ¿no?

Sitges 2005
La gente guay va por la entrada VIP.

Dejando de lado escenas tan absurdas, seguimos con el festival. Por la mañana ponían Final Fantasy VII: Advent Children. Una película espectacular donde los chicos de Square demuestran que no solamente hacen videojuegos estupendos, sino que además rizan el rizo en la pantalla grande. Dejando de lado el inexistente guión, tenemos una pequeña maravilla técnica de animación que hace presagiar que a medio plazo será difícil distinguir a una persona de una animación 3D y hasta se podrán sustituir actores por renders, cambio que en no pocos casos presentaría ventajas indiscutibles. Eso sí, para ver FF VII: Advent Children es bastante recomendable haber jugado al videojuego o al menos estar al tanto de la historia. Avisados estáis.

Aún bostezando salimos del auditorio para volver a entrar y disfrutar de una fantástica cola de espera para la siguiente sesión. Mientras esperábamos, confraternizábamos con los frikis que pululaban a su antojo sin bozal, collar ni placa identificativa de vacunación ("joder, cuando salió Sephirot yo estaba babeando")

Sitges 2005
Uno de esos ejemplares, que responde al nombre de Efialtes. Esta vez no buscaba Terrorvision.

Sitges 2005
La espera se hace más corta con la sugerente cartelera de Sitges. ¿Una raja de sandía?

Esta vez tocaba ver Election, de Johnny To. Una violenta historia de mafias en Hong Kong que se encuentran ante la disyuntiva de elegir a su nuevo líder. Por supuesto esto se saldará con unas cuantas voladuras de tapas de los sesos, cemento en los pies y bates de béisbol acariciando el cráneo, ¡que para eso somos mafiosos, y para eso somos chinos! Lo que nos gusta, oh sí mi tesoro. Violencia aparte, una película más que interesante y de lo mejor dentro de lo poco que pudimos ver durante el breve-pero-intenso fin de semana.

El caso es que uno es friki pero con límites, y al parecer el tal Johnny To debe ser bastante conocidillo en este mundillo, dato que desconocía. Un ejemplo de todo esto es que un tipo que responde al nombre de Cuenting Tarantino -hablando de violencia y tiros entre ceja y ceja- decidió que ya era hora de llamar algo la atención y, asomándose por detrás de su colosal barriga, pudimos ver cómo se encaramaba al escenario para postrarse ante los pinreles del director chino.

Sitges 2005
¿Puedo lamerle las pelotillas de los dedos, director-san?

Tras esta maratón en el auditorio tocaba cambio de aires, y nos encontramos en el Casino Prado viendo el segundo pase de cortos de animación. El hilo conductor de la mayoría de ellos era la soledad y el aislamiento de la persona en esta sociedad. Dentro de los cortos había productos de todo tipo: animación tradicional, animación con plastilina e infografía, lo cual conformaba un abanico bastante interesante de técnicas para recrear estas breves historias. Pudimos ver los siguientes:

- Signes de vie
- Nebenan (Next door)
- 9, de un tal Shane Acker.
- Chahut
- Crocodile journals
- Das cabinet des doctor K
- Esfera
- Fallen art
- Karaoke
- Incommunicado
- Kutoja (The last knit)
- La leyenda del espantapájaros
- Life in transition
- Une histoire vertébrale

Algunos eran bastante buenos, otros una basura (especialmente Das cabinet... y Esfera). Si he de quedarme con algunos, citaría a 9, Incommunicado, Karaoke, Nebenan y Une histoire vertébrale. A saber si se podrán conseguir por la internete. Habrá que buscar...

Sitges 2005
Karaoke: gótico vs. osito panda para ver quién canta mejor el último bodrio de O.T. En cualquier caso, mejor que esos garrulos.

Mientras tanto, por las calles del pueblo circulaban seres que responden al nombre de famosos. Algunos lo eran de veras, como Balagueró o Álex de la Iglesia. Al parecer también estuvo Jodie Foster en el festival presentando su último producto para la taquilla. Pero sinceramente, ¿a quien le interesa ver a Jodie Foster? En cambio otros tipejos se arrastran por la noche para que nadie les reconozca. Ese es el caso de Loquillo el troglodita.

Sitges 2005
¿¡Dónde están esos cabrones que se bajan música con el eMule, que les doy de ostias con mi tupé?!

Tras semejante susto ya nada nos podía amedrentar, así que después de los cortos nos dirigimos a ver El exorcismo de Emily Rose. La historia es bien sencilla como sospecharán los avezados lectores de este blog. Para los menos avezados, allá va una breve sinopsis. La película recrea la historia de Emily Rose, basada en los hechos reales de la vida de una chica conocida como Anneliese Michel. Pues resulta que unos demonios cabroncetes quedan para jugar unas partidas al Twister. El problema es que el lugar de la cita es dentro de Emilia, que acaba siendo poseída (no es eso que pensáis, guarros). La pobre mujer, que no tiene ni voz ni voto, se estresa un montón porque se le han acabado las pastas de té para recibir a sus invitados como Dios manda. Mientras tanto, el cura que la atiende hace lo que puede y se come el marrón del juicio que le cae encima. Sustos, abogados y mal rollo demoníaco para la noche del sábado. Para los que se animen, pronto en sus cines.

A modo de anécdota, citar la pequeña representación teatral que nos brindaron antes de empezar la película, con una poseída (que a tenor de sus comentarios, quería serlo en todos los sentidos), un cura más parecido a Van Helsing, y un amago de diablo bastante cutrón.

Sitges 2005
Con tanta posesión no gano para pijamas.

Películas al margen, quería hacer una breve mención a las típicas animaciones que suelen amenizar las esperas en los cines del festival antes de que empiece la película de turno, y que permite dar rienda suelta al enfervorizado público para aplaudir, gritar, silbar y dar collejas a ese cabezón que te estorba la visión de la pantalla.

Sitges 2005

Sitges 2005

Sitges 2005
King Kong dándole lo suyo a Tiburón. Esta mezcla daría una buena serie B casposa.

Sitges 2005
Alicia y su conejo.

El domingo amanecía con un sol deslumbrante y la gente asaba su manteca en la playa mientras los de siempre insistíamos en aprovechar al máximo el tiempo viendo cosas bizarras.

Sitges 2005
¿Por qué L'Oréal? Porque yo lo valgo.

Y hablando de cosas bizarras, allí estaba The Dark para poner el contrapunto chungo del fin de semana: sustos ambientados en Gales y un trasfondo casposillo de leyendas celtas o asimilables de muertos que vienen y van al mundo de los vivos como quien toma el metro. Poco hay que decir de esta producción salvo que es mala, rematadamente mala. Lo podréis comprobar pronto en las carteleras, pero no digáis luego que no ibais avisados. De todas formas al final la madre muere y la niña vive, mientras Sean Bean pone cara de ecléctico. No gritéis, que os he hecho un favor.

Lorenzo calentaba a base de bien cuando nos metimos de nuevo a una sesión doble de cine experimental. Dicho así en crudo, acojona, pero lo que pudimos ver bien valía la pena. En primer lugar, Room de Kyle Henry. La historia de una tipa al borde de la depresión que un día se le cruzan los cables, empieza a ver flashazos y se pira a Nueva York, poco más o menos. El final a lo 2001 nos dejó con cara de póker. La sesión doble se remataba con Haze, un mediometraje de Shinya Tsukamoto donde nos cuenta cómo un chino descubre que las soluciones habitacionales del gobierno son una mierda y se agobia un poco entre cuatro paredes de hormigón mondo lirondo. El hombre se quiere escapar del laberinto mortal -literalmente- donde está enclaustrado -literalmente- en un ambiente de pesadilla (sí, también literalmente). Quien haya visto Cube puede imaginarse por dónde van los tiros aunque lo que tenemos entre manos es aún más angustioso si cabe, pero menos elaborado. Una historia claustrofóbica muy bien contada con final desconcertante por el mismo precio (gratis, ¡ja!).

Finalmente para matar el tiempo que nos quedaba, nos metimos en el cuerpo un par de rondas de exposiciones. En el auditorio exponían una serie de bocetos del diseño de los personajes de La novia cadáver y que, bueno, está bien verlo por eso de la curiosidad y tal, pero no había nada nuevo bajo el sol.

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En cambio, en la bizarra sala Brigadoon mostraban al público varios artículos relacionados con la saga Tiburón, que se me ha olvidado mencionar que era la película homenajeada en esta edición por cumplir su 30º aniversario. Desde entonces, mearse nadando cerca de la orilla del mar ya no ha vuelto a ser lo mismo.

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Esto sí que hubiera sido gore: escuchar los crujidos de los huesos en Dolby Surround 5.1 con la sangre salpicando en "tiempo Matrix".

Es sorprendente ver la de bocetos que había del story board para escenas que jamás se pudieron llevar a la pantalla debido a las limitaciones técnicas impuestas por la maqueta del escualo. Aunque hoy en día algún cabrón sin escrúpulos sería capaz de reeditar la saga entera y sustituyendo a Roy Scheider con algún niñato de cara bonita.

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Vinilos, muñecos, llaveros y envoltorios.

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Hasta un juego para Atari ST. ¿Alguien se acuerda de él?

También no deja de sorprenderse uno ante tanto merchandising incluso para una película como ésta. Y no estamos hablando de muñecos de calidad como los que nos venden aprovechando las superproducciones de hoy en día. Hablamos de caspa de la buena, con vinilos de la banda sonora, llaveros, camisetas de dudosa calidad, envoltorios de golosinas, bolígrafos y juguetes de medio pelo que llenaban la exposición.

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Mochila y peluche entrañable del asesino del mar.

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Corbatas y camisetas (muy) cutres. Super shark. El paraíso de los adoradores del kitsch.

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Ojo al disco de diapositivas y al vaso de plástico.

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Un coche-tiburón. Sí, todo es posible en la sala Brigadoon.

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¿Alguien recuerda esos bolígrafos con juegos de agua incorporados? Eso sí que era naïf.

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Ser un nostálgico tiene sus límites. Estos límites para ser exactos.

Así fue un año más, pues, en Sitges. Nos quedamos con la sensación de haber visto demasiado poco, y es que dos días no permiten mucho más. quedan en el tintero películas como La Moustache, o bien Hard Candy o El sabor de la sandía, los exponentes del nuevo cine oriental que de nuevo es el que ha destacado en Sitges y ha salvado al festival. Tampoco vimos porno-gore como en la pasada edición, pero no se puede tener todo. En cualquier caso... ¡Volveremos!

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Nos vemos en 2006, con más formol que nunca.