domingo, 18 de marzo de 2007

En la cima del mundo...

... o casi.

Así es como se siente uno después de volver de uno de los lugares más impresionantes de los alpes franceses.

Tignes 2007
Valle de Val d'Isère al pie del Tsanteleina que hace frontera con Italia y que esconde pueblecitos como Ceresole Reale.

Muy lejos de aquí, en la Savoya francesa, muy cerca de la frontera italiana, se encuentran los pueblos de Tignes y de Val d'Isère en la zona de la Haute Tarentaise. Ya desde principios del siglo XX empezaba a desarrollarse en la zona el esquí alpino como actividad de ocio. Pronto, en 1931 empezaron a instalarse remontes manuales en Val d'Isère para aquellos pioneros, locos que se deslizaban sobre tablones de madera montaña abajo.

Tignes 2007
Macizo alpino que se cierne sobre Tignes.

Tignes 2007
Desde la zona glaciar se tienen vistas impresionantes sobre el Dôme de Pramecou.

Varias décadas después, ambos pueblos se han convertido en una referencia mundial para el esquí, con un dominio esquiable de 300 kilómetros que te lleva desde el valle de Les Brevières hasta los nada desdeñables 3500 metros sobre el nivel del mar de la zona glaciar de la estación.

Tignes 2007
La zona de Le Fornet situada al pie del col de l'Iseran.

El enclave es increíble, y los paisajes no dejan de sorprenderte; detrás de un pico aparece otro aún más majestuoso. Los bosques esconden valles sombríos y las lomas dan paso a extensas praderas de nieve hasta donde alcanza la vista.

Tignes 2007
El sol se atreve a iluminar en vano el glaciar de la Grande Motte: la temperatura no subirá de 0ºC en todo el día.

Sólo en un lugar como éste alojado a 2100 metros de altura puede ofrecerte unas vistas semejantes mientras desayunas. Un vistazo a la ventana te deja con la boca abierta...

Tignes 2007
L'Aiguille de la Grande Sassière al amanecer, más de 3770 metros haciendo frontera con Italia. Del otro lado el valle de Aosta.

El embalse que anegó el antiguo pueblo de Tignes en 1952 permanece helado durante muchos días del largo invierno. El sol apenas calienta las aristas de las montañas circundantes...

Tignes 2007
¿A que parece un dibujo?

Alojarse a los pies de la cima de Tovière se presta a este espectáculo cuando apenas está amaneciendo. La mezcla del azul y el dorado del sol sólo puede apreciarse en un lugar así.

Tignes 2007
El parque natural de la Vanoise rodea a toda la estación en una perfecta simbiosis hombre/naturaleza. Algunos deberían reflexionar y aprender de ello.

Detrás, los bosques permanecen a la umbría de la montaña. Más adelante el sol lo inundará todo en esta parte de la estación orientada al oeste.

Tignes 2007
Le Fornet, donde discurre el arroyo del Isère entre alerces y abetos.

Llegar al valle de Le Fornet es todo un reto viniendo desde Tignes. Son tales las distancias que ir y volver en un día no resulta fácil, sobre todo cuando llegas a estar a 15 kilómetros de casa... Para llegar hasta aquí ha habido que salvar varias cimas: Tovière, Bellevarde, Solaise y el mítico Iseran, protagonista de numerosas etapas del tour de Francia, que por cierto, llegará aquí el próximo verano.

Tignes 2007
Las vistas son indescriptibles. Trataré de describirlas. Básicamente podemos ver al fondo y en línea recta a Tignes y su glaciar.

Estando en Le Fornet uno no puede evitar subir hasta el glaciar de Pissaillas. Tomando la cabina del valle del Iseran subimos de un tirón hasta el col de l'Iseran a 2762 metros de altura, y de ahí al glaciar a 3400 metros que desemboca en la zona del Pays Désert, una llanura de nieve que la vista no abarca.

Tignes 2007
Uno de tantos glaciares de la zona del parque natural de la Vanoise. Aquí los coleccionan.

Las fotos no le hacen justicia al lugar. Estar allí sentado extasiándose con todos los colosos alpinos de alrededor no tiene precio.

Tignes 2007
La roca de Bellevarde se hiergue sobre Val d'Isère encajonándola en un profundo valle.

Ya de vuelta del glaciar de Pissaillas las montañas nos deparan un panorama inigualable (otro más). La bajada desde Solaise hasta Val d'Isère, 1000 metros por debajo, es simplemente preciosa.

Tignes 2007
La bajada por la pista de Santons es digna de mencionar, discurriendo entre estas dos moles.

Flanqueando nuestro lado izquierdo teníamos las moles de Charvet y de Bellevarde por las cuales se puede atravesar esquiando un estrecho pasillo que te deja sin respiración. Piedra a la derecha, piedra a la izquierda, y la bajada a cuchillo por delante.

Tignes 2007
Llegando a Val d'Isère, con el pueblo a nuestros pies.

Ya del lado de Tignes, es aconsejable dejarse caer por la zona de la Sache, en el extremo opuesto de todo el dominio esquiable, lindando con la parque más occidental de l parque de la Vanoise.

Tignes 2007
Varios kilómetros de bajada por delante.

Esta zona te baja de casi 2800 metros de la Sache hasta los 1500 metros de Les Brevières. Casi unos 1200 metros de desnivel que hay que salvar bajando prácticamente en medio del monte, fuera de pistas balizadas y con una inclinación que hace que te lo pienses dos veces.

Tignes 2007
Los alerces, que cuelgan casi en el vacío, abren paso a unos paisajes magníficos sobre el embalse de Tignes.

El esfuerzo es notable y la sudada te deja deshidratado, pero una vez más, los paisajes te ofrecen una recompensa que vale la pena.

Tignes 2007
El Dôme de la Sache, un imponente bloque de piedra maciza limita por la izquierda tu bajada y te advierte de lo que puede pasar si pierdes el control.

La bajada por la pista de la Sache es tan espectacular como dura y peligrosa. Nieve transformada alternándose con hielo y una pendiente más que empinada son buenos aliados para ponerte en dificultades. Al fondo, el pueblecito alpino de Les Brevières ofrece un aspecto bucólico con sus tejados de pizarra cubiertos de un buen manto de nieve que nunca parece derretirse pese al sol que hace.

Tignes 2007
Vistas sobre el sector de Lognan. Blanco, azul y solazo.

En la misma zona tuvimos acceso a una curiosidad geológica de la estación. L'Aiguille Percée (La aguja atravesada) es una formación rocosa en forma de ojo de aguja.

Tignes 2007
Por aquí sí que pasaría un camello.

Para llegar hasta la aguja (2748 metros) hay que salirse de la trazada de la pista y cortar a través del monte a lo largo de una pared de nieve. Nada complicado y el premio son unas vistas únicas (como siempre) que invitan a sacar el bocadillo, el agua y recrearse durante un buen rato con algo que no se puede ver todos los días.

Tignes 2007
Vista de la aguja desde el lado de Lognan.

Lo complicado viene ahora. Bajar de la aguja por el lado contrario se revela como una tarea harto complicada. Una inclinación más que considerable y una nieve muy irregular convierten la bajada en un rompepiernas. Llegamos abajo sin aliento pero felices.

Tignes 2007
Formaciones rocosas muy peculiares y que no se ven parecidas en ningún otro lugar de la estación.

Ya que estamos aquí, ¿por qué no subimos al glaciar de Tignes? Una breve y agradable bajada por una pista, que parece más una autopista, nos deja en Val Claret, desde donde cogemos un funicular. ¿Un funicular? ¡Un funicular!

Tignes 2007
¡Ninoni! Próxima parada...

Realmente el tomar un funicular, o una especie de metro si lo preferís, para ir bajo tierra a más de 3000 metros de altura es toda una experiencia que hay que vivir al menos una vez. Es la primera vez que tomo un transporte ferroviario y no ves caras de estrés, de haber madrugado (bueno sí, pero no se nota), más bien al contrario la gente está despreocupada, comentando tal o cual bajada.

Tignes 2007
En la cima del mundo.

A la salida del funicular nos espera una cabina -el bicho transporta a más de 100 personas ni más ni menos- que nos lleva al techo de todo el dominio esquiable. Los 3500 metros se notan y aunque hace un sol de justicia el termómetro marca los -4ºC sin inmutarse. Cómo será esto cuando hace "frío"...

Tignes 2007
La diferencia de altura se nota. Las nubes se nos echan encima.

La bajada es espectacular. La nieve parece nata y los esquís se dejan llevar dócilmente, glaciar abajo. El crujido de la nieve polvo es música para los oídos.

Tignes 2007
El Mont Blanc (en el centro, detrás). 4808 metros.

En medio de la bajada, ¡stop! El Mont Blanc, techo de la Europa occidental nos envía un saludo. Desde donde estamos, apenas hay 50 kilómetros a vuelo de pájaro.

Tignes 2007
Campos de trigo nevados.

Siguiendo con la bajada, nos encontramos con estas extrañas formaciones artificiales de nieve. Aquí la nieve no cae, se cultiva.

Tignes no es sólo nieve y montañas (bueno, casi). También es un lugar coqueto con mucho ambiente montañero. Por la tarde después de esquiar la gente se congrega alrededor de la plaza de Val Claret, un espacio peatonal donde lo normal es ir de un bar a otro esquiando en lugar de andar. El tráfico rodado está vetado en varias zonas (si vas a estar alojado, parking obligatorio) lo cual se agradece. La gente a pie se confunde con los esquiadores, porque es lo más normal del mundo en este lugar.

Tignes 2007
Un bar-tienda que merece la pena visitar.

Los locales son bastante exóticos, como por ejemplo el Gryzzly's Bar, ambientado al estilo indio, con estatuas de osos de maderas, sofás -en lugar del vulgar taburete- recubiertos de cojines y pieles, tapices que cuelgan de las paredes, tocones de árboles en lugar de mesas... Un sitio que vale la pena visitar, aunque mejor prepara la cartera a la hora de pagar una consumición. Obviaba decir que el lugar es bastante pijo, y los precios van con el sitio. Je.

Tignes 2007
Esquiando por las calles del pueblo.

De vuelta a Val d'Isère al día siguiente, pudimos gozar de nuevo del entorno. Val d'Isère ha sabido conservar el aspecto bucólico de los pueblecitos de alta montaña. Predominan las construcciones de piedra y madera siguiendo la arquitectura local. Algunas calles como se puede ver, son sólo para esquiadores.

Tignes 2007
Nada roto, puede seguir.

De vuelta a los glaciares, es tanta la cantidad de nieve que llega incluso a ser mareante. El sol pega con fuerza y el blanco de la nieve devuelve un reflejo cegador. Las pistas son innumerables, así como los fuerapistas. Las posibilidades son infinitas. Habrá que volver, digo yo.

El día de vuelta nos despide con un nevadón que -sustos con el coche aparte- dejará más de un metro de nieve que no podremos disfrutar. Es nuestro sino; cada vez que abandonamos una estación de esquí, ésta nos despide con sus mejores galas de invierno y un montón de nieve por caer. El año que viene estaremos de nuevo para aprovecharla. Mientras tanto, que los glaciares la conserven durante el duro verano que se avecina.

Tignes 2007
Un pueblo alpino. Un lugar privilegiado rodeado de un paisaje idílico.

Aunque durante el viaje de vuelta nos encontramos con una oscura ciudad medieval, feudo de los cátaros: Carcasona. Ya que pasábamos por aquí, aprovechamos para visitarla.

Carcassonne
¿Cuantos frikis pagarían por echarse una partidita de cierto juego de mesa aquí?

La ciudad está magníficamente conservada, y merece la visita sin duda. Murallas, escaleras, torreones y almenas te transportan a otra época.

Carcassonne
Las murallas de la ciudad.

Un viaje bien aprovechado, en lugares irrepetibles. ¡Qué buen sabor de boca!

jueves, 15 de marzo de 2007

Cal y arena

Hoy, viendo Las Noticias de La 2, he visto un par de noticias, una buena y una mala, sobre el tema de la igualdad de la mujer.

La buena, que un grupo de mujeres se ha manifestado en contra de la discriminación positiva porque, alegan, eso no es igualdad. Premio para ellas, porque hay gente que sabe ver más allá del borreguismo preponderante.

La mala, que la nueva ley de igualdad prevé que si una mujer denuncia a una empresa por discriminación, ésta última deberá demostrar que no es así. O dicho de otra forma, que una de las partes (la empresa) deberá demostrar su inocencia, en lugar de que el denunciante tenga que demostrar la culpabilidad. La presunción de inocencia, uno de los pilares del derecho, pisoteado en el barro en nombre de la corrección política, que se apunta un cadáver más a su cuenta. Pero ya se sabe cómo funcionan las cosas aquí...

jueves, 8 de febrero de 2007

Killy: una leyenda en un enclave mítico

Jean Claude Killy fue un esquiador francés que aunque nacido en pleno corazón de Francia, cerca de París, pasó su infancia en la Saboya, rodeado de impresionantes cumbres alpinas. Allí tuvo la oportunidad de encontrarse con el deporte local, el esquí naturalmente, el cual ya practicaba a la temprana edad de cinco años.

Jean Claude Killy

Poco tiempo más tarde, con 16 años ya formaba parte del equipo nacional de esquí alpino y se veía en él una figura destinada a alcanzar altos vuelos. Efectivamente, los pronósticos se fueron cumpliendo poco a poco. Líder del equipo con 21 años, empezó a cosechar sus primeros triunfos importantes como el campeonato del mundo de descenso en El Portillo, Chile, en el año 1966. En las dos temporadas siguientes ganó la copa del mundo de esquí alpino (1967 y 1968) y los campeonatos del mundo (1968), llevándose esos años el triunfo en la disciplina de descenso y eslalon (1967), y de gigante (1967 y 1968). Para culminar su carrera, en 1968 consiguió el hito por el cual es aún considerado uno de los mejores esquiadores alpinos de la historia, obteniendo un triplete en los Juegos Olímpicos de Invierno de Grenoble '68, donde se llevó el oro en descenso, eslalon y gigante, confirmando sus magníficas aptitudes en todas las disciplinas del esquí alpino, algo que está al alcance de muy pocos esquiadores a lo largo de la historia.

Espace Killy

Actualmente, además de ser una leyenda viva en sus ratos libres, es un hombre de negocios con bastante éxito, y lleva su nombre uno de los grandes -en toda la extensión de la palabra- y míticos dominios esquiables de toda Europa, el que une las estaciones de Tignes y Val d'Isère, el Espace Killy.

jueves, 1 de febrero de 2007

Apagón

Hoy ha habido un apagón organizado de cinco minutos para protestar por el tema del cambio climático y todo eso.

Yo, durante ese rato, tuve encendidas todas las luces de la casa, la calefacción de gas a tope y la eléctrica también, mientras tenía el lavaplatos funcionando, la tele encendida, y el ordenador enchufado bajando a todo trapo cositas de Internet.

Esa ha sido mi forma de protestar por tanta demagogia energética, y pedir que se dejen de sandeces de una vez, que quiten las centrales térmicas que funcionan a base de combustibles fósiles, y que instalen de una vez por todas unas cuantas centrales nucleares para abastecer al país, digan lo que digan los ecologistas de salón, de energía limpia y rentable, en lugar de estar subvencionando a fondo perdido cuatro paneles solares y un par de molinillos que no sirven para nada.

viernes, 5 de enero de 2007

El test del Porsche

Una pequeña pregunta para quien tenga un rato que perder.

¿Para qué sirve un Porsche Boxster?

Porsche Boxster

A) Para que te pillen a 260 km/h y te vayas unos meses a la cárcel
B) Para fardar delante de los amigos
C) Para ir a hacer la compra
D) Para utilizarlo como utilitario de uso diario
E) Para sacar la basura de casa
F) Para hacer viajes largos
G) Para contribuir al calentamiento global (el del planeta y el de los ecologistas de salón)
H) Para ligar con modelos suecas rubias y de 1'90m
I) Para hacer una colección de coches de lujo
J) Para vivir por encima de sus posibilidades y endeudarse hasta las cejas
K) Para superar la crisis de los 50
L) Para blanquear el dinero que te sale de las orejas y que no sabes qué hacer con él
M) Para escribir un post chorra como éste
N) Para participar en carreras de coches
O) Para participar en espectáculos de Destruction Derby

Sólo hay una respuesta correcta.

jueves, 4 de enero de 2007

Fotos eternas

Catedral

Hay fotos eternas que haría una y otra vez.

Feliz año nuevo... ¿a todos?

A modo de mini colaboración con Folioenblanco nos llega este vídeo para felicitaros la entrada del nuevo año.

Escoria

Feliz año nuevo 2007. Para todos.

martes, 26 de diciembre de 2006

Casi terminando el año

A estas alturas estamos casi acabando el 2006, año que afortunadamente no tenía mala rima. Es curioso como a partir del día 22, cuando entre cánticos de pedreas y celebración con melopea se da el pistoletazo de salida a las fiestas navideñas, todo parece transcurrir rápido, demasiado rápido para mi gusto. Y es que debería ser Navidad todo el año, con gordos papa noeles en pleno mes de julio gritando su HO! HO! HO! mientras con el rabillo del ojo otean las faldas de las niñas que acuden a su regazo, haciéndole sudar aún más los rigores de otro verano canicular.

Navidad 2006

En medio de este barullo de reuniones familiares, dulces y comilonas indecentes que se suceden una tras otra como si de horas extras de un gordo informático cabrón se tratasen, quedan las luces navideñas. Esas que son las primeras en instalarse en noviembre, y las últimas en retirarse en enero.

Navidad 2006

No sé si os habréis fijado, pero no hay nada que dé mayor sensación de vacío que el volver de las fiestas pasada la fecha de reyes, y ver como aún algunas luces navideñas se mantienen encendidas, ahora y siempre resistiendo al calendario que clama por su retirada.

Navidad 2006

Pero mientras duren, uno seguirá disfrutando en silencio como las hemorroides la paz y la quietud que da el andar por una calle, tarde por la noche y semivacía, adornada por abetos y campanas, estrellas y árboles, paz y amor a ritmo de 220 voltios.

Feliz Navidad y feliz Año Nuevo a todos los lectores. Y que el año que viene... ¡Que el año que viene se destruya el hemisferio norte! Ho! Ho! Ho!

lunes, 18 de diciembre de 2006

Basura, basura y más basura

Basura

Se acabó. La música está muerta, las radiofórmulas han ganado, y yo bajo los brazos. A partir de ahora me pienso refugiar en la música de los años 70 para atrás. Si la gente quiere cosas como bisbalines, phil collins, triunfitos y demás basura, que se la coman hasta que revienten.

Leído vía Myfobic.

miércoles, 6 de diciembre de 2006

El Lingote

Entre los que llevan la tira de años dándole a la tecla hay una palabra que es recurrente en sus conversaciones: Spectrum. Un ordenador que empezó en los tempranos años 80 de la mano de Clive Sinclair basado en el microprocesador Z80 de Zilog (que aún siguen dando guerra en el campo de las microcontroladoras y electrónica en general, por cierto).

Los de aquella época se acordarán de grandes nombres en el campo del software nacional, como Topo Soft, Dinamic Multimedia (¿a alguien le suena eso de PC Fútbol?), o Erbe Software.

Ésta última publicó un recopilatorio que marcó una época entre los jugones, por aquél entonces chavales de primaria sin un duro en el bolsillo, que por aproximadamente 3000 pesetillas de entonces (todo un fortunón para un chavalín, pero tampoco tanto) uno podía hacerse con diez juegos de los más chulos de la época. Estamos hablando de El Lingote.

El Lingote

Los juegos para Spectrum (el mismo pack existía para Amstrad y para MSX aunque variaba su contenido, además, los que tenían un Amstrad eran unos fracasados, ¡juaz!) eran de lo mejorcito de la época:

The Great Escape: la gran evasión llevada a los 8 bits, uno debía guiar a los prisioneros hasta la libertad de un campo nazi. Nunca conseguí ir muy lejos, esos putos guardias nazis eran unos paranoicos de la vigilancia. Tuvo una secuela en el año 2003 que pasó muy desapercibida.

Infiltrator: el ancestro del Flight Simulator para 8 bits. Cuan frustrante era intentar arrancar ese helicóptero y estrellarse una y otra vez. Será por eso que desde entonces le tengo tiña a los simuladores...

Xevious: un clásico de los mata-mata de la factoría Namco, para llegar lejos en este juego era necesaria una combinación de concentración, habilidad y rapidez de reflejos más allá de lo humano. Estuve a punto de pasármelo, pero la nave alien del final era demasiado. Tan sólo añadir que este juego sigue publicando nuevas versiones hoy en día.

Winter Games: los juegos deportivos siempre triunfaron en el Spectrum, y éste en particular era bastante divertido, como siempre ocurría con los juegos de U.S. Gold. La mayoría de las pruebas eran accesibles (después de jugar bastante, todo sea dicho) aunque algunas como el salto de esquí y el patinaje eran un poco infernales.

Short Circuit: el videojuego que llevaba a los hogares las aventuras de la gran pantalla (qué gran año aquél 1986), con Número 5 avanzando de pantalla en pantalla con el clásico scroll de izquierda a derecha. No era nada del otro mundo.

Donkey Kong: el clásico de las Nintendo Handheld en el Spectrum, con rey Kong dando por saco al abnegado Mario que no paraba de esquivar barriles. Eran muy buenos tiempos.

Arkanoid: atención, estamos hablando del segundo juego más adictivo de la historia (el primero es el Tetris cortesía del señor Alexey, pero eso no hacía falta puntualizarlo, ¿verdad?). Pues eso, que había que derrotar una vez más al malvado Doh, pero en 8 bits.

Breakthru: un juego más de El Lingote y reconozco avergonzado que no tengo absolutamente ningún recuerdo sobre él. Al parecer algunos se acuerdan de él, porque en Internet se puede encontrar alguna información en Mobygames y NESHQ. Decididamente lo de la Wikipedia es increíble.

Batman: sin duda el mejor juego del recopilatorio, sin discusión posible, y si alguien lo discute se le corta la cabeza. Esta pequeña joya de Jon Ritman (como todos sus juegos) publicado bajo el sello de Ocean hizo las delicias de millones de jugones con su complejidad, jugabilidad y diversión. Un juego absolutamente 10 y la gente aún no lo ha olvidado.

Gauntlet: el clásico por excelencia de las recreativas de los bares. Mientras nuestros padres se tomaban el aperitivo, los chavales nos dedicábamos a dejarnos monedas y monedas de cinco duros en esta máquina que era virtualmente inacabable. Visión cenital para un juego de bárbaros, guerreras, magos y enanos que luchaban contra fantasmas, hechiceros, trolls y demás personajes del género fantástico.

Los nostálgicos podrán encontrar réplicas de muchos de estos juegos en el M.A.M.E. (Multi Arcade Machine Emulator) con sus ROMS originales. Que los disfruten.

Por último, buscando por ahí para escribir este post me he encontrado con esto:

El Lingote

Da mucho que pensar, cuando hoy en día nos están comiendo continuamente la oreja sobre la piratería y sobre el precio de los discos. Hace veinte años ya nos contaban las mismas mentiras que hoy. Las cosas no han cambiado mucho. Recomiendo la lectura del artículo.

lunes, 4 de diciembre de 2006

Las cosas son así, Charlie Brown

Ahora que las calles se cubren de luces, los escaparates se engalanan, y la gente se arrebuja bajo sus bufandas mientras come unas castañas bien calentitas, me vienen a la memoria imágenes de épocas pasadas. Si prestáis un poco de atención, a través de esa ventana podréis ver a un chico de apenas diez años que mira la televisión en el sofá bajo una mantita para protegerse de una tarde de frío helador. En la pantalla desfilan los especiales de Navidad que emiten las cadenas de TV (por aquél entonces, dos). Dibujos animados entrañablemente naïfs que no son superhéroes, ni vuelan, ni lanzan rayos. Son mucho más sencillos, inocentes y entretenidos. Antes de que el entretenimiento infantil fuera moneda de cambio para las plataformas digitales, recuerdo los especiales de Bugs Bunny, de Don Gato, el Oso Yogi, y todos los demás cartoons animados de la Hanna-Barbera y de la Warner.

Charlie Brown Christmas

Menos famosos, especialmente por estas latitudes, eran unos dibujos animados que a muchos les sonará un poco extraño ya que cuando nos acordamos de emisiones de hace años, nunca se les suele mencionar. Las aventuras de un chico llamado Charlie Brown y de su mascota autosuficiente Snoopy nunca fueron muy populares, aunque eso no impedía que acudieran puntuales a su cita invernal en la pequeña pantalla el correspondiente especial de Navidad protagonizado por los Peanuts, esos simpáticos dibujillos barrigones.

Charlie Brown Christmas

Aunque las aventuras de esos personajillos cabezones y culones obra de Charles M. Schulz eran muchas y variadas, recuerdo que a España apenas llegaron muy muy pocas, siempre como ya digo en época navideña, y son las que centran este post.

Charlie Brown Christmas

En primer lugar estaba A Charlie Brown Christmas (Las Navidades de Charlie Brown, 1965), dirigida por Bill Melendez. En este episodio tenemos, como casi siempre, a Charlie Brown envuelto en sus eternas conversaciones consigo mismo. Este pequeño Woody Allen animado se encuentra en plena época navideña haciéndose preguntas sobre el significado de las mismas y sin alcanzar a comprender estas fiestas.

Charlie Brown Christmas

El diálogo con el que empieza la película deja bien clara la idiosincrasia del personaje: "Debe de haber algo equivocado en mí, Linus. La Navidad ha llegado pero no soy feliz. No siento lo que se supone que debería sentir. Simplemente no entiendo la Navidad, supongo." a lo que le responden: "Eres la única persona que conozco que puede tornar algo tan maravilloso como la Navidad en un problema".

Charlie Brown Christmas

A lo largo del corto, Charlie Brown junto con sus amigos Snoopy, Linus, Lucy, Sally, Schroeder, Patty, Marcie y Pipgen irá intuyendo lo que importa realmente en estas fechas, más allá del aspecto comercial al que está sometida la Navidad (ya en 1965 se hablaba del lado comercial de la Navidad, fíjate...). Charlie Brown se verá implicado en la celebración de las fiestas con su pandilla mientras organiza el festival navideño de la escuela y comprenderá el verdadero espíritu de la época cuando tenga que conseguir un árbol de Navidad junto con el pequeño Linus.

Charlie Brown Christmas

El dibujo animado tiene esa estética sesentera que tanto me gusta. Desde la música -pequeños arreglos de piano-, el guión, los personajes, e incluso el color, todo está bañado en lo naïf de esos años de hippys con pantalones acampanados. Todo ello resultando en un corto que destila inocencia en cada fotograma.

Charlie Brown Christmas

Otra aparición habitual de Charlie Brown a través de los rayos catódicos en las fiestas de Navidad era en Snoopy Come Home (Snoopy vuelve a casa, 1972).

Snoopy Come Home

Snoopy Come Home

En este caso se trataba de un auténtico largometraje y no un corto como en el caso anterior. Esta vez la historia gira alrededor de Snoopy, el perro mascota del infeliz Carlitos. Cuando Snoopy recibe una carta de su antigua dueña Lila, siente que debe ir a verla para estar con ella, siempre acompañado de su fiel Woodstock.

Snoopy Come Home

Snoopy Come Home

Por otra parte, Charlie Brown y la pandilla van en su busca siguiendo su rastro, en vano. Una vez con su primera dueña, Snoopy se siente dividido entre ella y todos los demás, a los que aprecia y que le aprecian a su vez.

Snoopy Come Home

Snoopy Come Home

Snoopy Come Home

Snoopy Come Home

Snoopy Come Home

Algo tenían estos dibujos que no he sabido explicar a lo largo del post. Ya sea el aspecto naïf y cándido de los mismos, echando la vista atrás, es fácil caer en el tópico de "ya nada se hace como antes". Pero por lo menos en lo que a televisión respecta, es cierto, ya nada se hace como antes. Supongo que es normal y tampoco se trata de darle vueltas al tema; pero hay días en que me paro a pensar en estas cosas y me siento un poco como Charlie Brown, desorientado y algo perdido.

domingo, 3 de diciembre de 2006

Biyanziko nabideño

Todo un clásico del frikismo que vuelve una y otra vez por estas fechas.

Friki del burger

I work at burger king making flame broiled whoppers
I wear paper hats
Would you like an apple pie with that?
Would you like an apple pie with that?

Ding fries are done (x4)

I gotta run (x4)

Don't fuck with fries in hot vat it really hurts bad and so do skin grafts
Would you like an apple pie with that?
Would you like an apple pie with that?

Where is the bell?
Wait for the bell
Can't hear the bell
Where is the bell?

Ding fries are done (x4)

I work at burger king making flame broiled whoppers
I wear paper hats
Would you like an apple pie with that?
Would you like an apple pie with that?

Ding fries are done (x4)


De las navidades me encantan incluso estas tonterías.

Friki del burger

A otros al parecer también, porque alguien se ha molestado en parodiarlo...