domingo, 6 de marzo de 2005

Bambú y dagas

La última sorpresa venida del cine oriental (son tantas las buenas películas que nos llegan desde allí que empieza a dejar de ser una sorpresa) es La Casa de las Dagas Voladoras, de Zhang Yimou.

La casa de las Dagas Voladoras

Partiendo de una trama aparentemente sencilla, la rebelión de unos insurrectos contra el gobierno chino llevado por la dinastía Tang en el 859 AC, la historia lleva de la mano al espectador por senderos sorprendentes, giros esperados e inesperados hasta acabar hipnotizándolo. Pero no quiero detenerme en este aspecto del film, ya que vale la pena dejar que la gente vaya a verla y juzgue por si misma sin saber mucho más.

La casa de las Dagas Voladoras

En cambio quería resaltar otros aspectos de la película que son tan impresionantes como su guión. Hablo de cosas como su banda sonora, sus decorados y vestuario, las coreografías y bailes, y la fotografía y el entorno donde fue rodada la película, que es sin duda espectacular y aún me faltan palabras para describir lo que nos enseña el director en la pantalla.

La casa de las Dagas Voladoras

La escena inicial te clava en la butaca y a partir de ese momento uno permanece absorbido de principio a fin. Los vestidos son auténticas obras de arte, desde el más sencillo hasta el más barroco, todos ellos una delicia visual. La danza del Agua interpretada por la protagonista Mei y acompañada por una música de percusión es para verla una y otra vez y no cansarse nunca. Los decorados, a la altura de los trajes, con una riqueza inagotable de colores y detalles que hacen necesario el volver a ver la película solamente para recrearse en ellos.

La casa de las Dagas Voladoras

Y la fotografía... los paisajes son acuarelas de todos los colores de los que prácticamente se podría decir que son un actor más que el director ha sabido aprovechar jugando con los contrastes de los tonos otoñales, el blanco y el amarillo, la luz cegadora de un prado, la verde penumbra de un bosque de bambú.

Qué placer pasarse por el cine y ver una película así.

Carta abierta a productores y directores: si quieren hacer una buena película, busquen buenas ideas y escriban buenos guiones. Eso de los actores famosos y las caras conocidas es secundario. ¿Entienden? Bien.

3 comentarios:

Luiyo dijo...

Tengo la sensación de que Yimou sólo ofrece más de lo mismo, ¿me equivoco?

Naif dijo...

No te equivocas. Pero bendito sea este más de lo mismo.

Anónimo dijo...

A mi me encantó la película ^^
Liss