sábado, 28 de julio de 2007

Terroríficamente divertido (II): El ejército de las tinieblas

Se podría decir que Sam Raimi ha seguido una evolución similar a la de Peter Jackson. Si en el primer post de esta pequeña y terrorífica saga de películas vimos que PJ empezaba con pelis de serie B y terminaba triunfando en Hollywood, a Sam Raimi le ha pasado algo parecido.

Sam también tuvo la oportunidad de empezar experimentando con una rancia cámara de vídeo de su padre, con la que rodó una treintena de filmes cutres y baratos, junto con su amigo de la infancia Bruce Campbell.

El Ejército de las Tinieblas
Buenos días, ¿en qué puedo atenderle?

Entre sus proyectos de baratillo se encuentra Within the woods, la historia de un grupo de adolescentes que luchan por sobrevivir a los zombies de un cementerio indio. Independientemente de la "calidad" del filme, el caso es que recaudó la nada despreciable cifra de 350.000 dólares.

Con todo ese dinero en el bolsillo se pudo embarcar en la aventura cinematográfica que le iba a hacer famoso. En 1981 se saca de la manga Evil Dead, una película que mezclaba humor negro, gore y terror. La película tuvo un éxito inmediato, por lo que se embarcó en hacer una secuela seis años después, Terroríficamente Muertos (Evil Dead II), rebajando el tono gore en favor de más humor negro, llegando casi a parodiar la primera película.

Con este bagaje ya se había hecho un nombre en la industria, lo cual le permitió rodar su primera gran película comercial (Darkman). Pero lo mejor estaba aún por venir. Curiosamente en 1992, el mismo año en que Peter Jackson dejaba flipado a medio mundo con su Braindead, Sam estrenada la tercera película de la trilogía más peculiar que se haya podido ver. Nos referimos claro, a El Ejército de las Tinieblas (Evil Dead III: Army of Darkness).

Más adelante Sam Raimi entraría de lleno en el cine comercial, produciendo películas como Los Picapiedra, y dirigiendo la saga de Spiderman, e incluso se rumorea que podría acabar dirigiendo El Hobbit. Pero esa es otra historia.

La última película de esta trilogía tan singular empieza con nuestro protagonista Ash, que tras los acontecimientos de Evil Dead y Evil Dead II ha sido trasladado accidentalmente por un vórtice temporal al año 1300 en plena edad media, cuando los hombres eran hombres de verdad y programaban sus propios drivers.

El Ejército de las Tinieblas
¡Héroe, y una mierda!

En tan desolador paraje, el bueno de Ash ha tenido la mala suerte de aterrizar en un poblado inglés que se encuentra en guerra con los escoceses, y le toman por uno de ellos por lo cual es esclavizado.

El Ejército de las Tinieblas
Una herramienta para trinchar el pavo

Pese a todo, un curilla cree que se trata de un héroe venido del cielo para liberar a la humanidad de los no-muertos que la asolan. Tras confiscarle sus armas (una escopeta y un brazo con una sierra mecánica incorporada) le ponen a prueba tirándole a un pozo donde se enfrenta a un no-muerto.

El Ejército de las Tinieblas
Esto es una Remington de doble cañón de acero azul cobalto fabricado en Grand Rapids, Michigan y vendido sólo por $109,95, ¿está claro?

Aquí se da una de las escenas míticas de la película. Cuando Ash se dirige al atemorizado pueblo que le rodea, se le va la olla y les suelta toda una perorata digna del mejor vendedor de supermercados del siglo XX. Algo tal que así:

Bien chiflados primitivos, prestad atención. ¿Veis esto? Esto, es mi escoba de fuego, es una Remington de dos cañones del calibre doce, lo mejor que puede ofrecer almacenes S-Mart, la encontraréis en la sección de caza y pesca.

Esta maravilla ha sido fabricada en Grand Rapids, Michigan. Su precio de venta es de $109.95. La culata es de nogal, y los cañones recortados de acero azul cobalto, tiene un gatillo finísimo. Ya lo ven... Compre elegante, compre en S-Mart.

¿¡Entendido!? Estoy en condición de juraros que el próximo primate que sólo intente rozarme, ¡morirá!

Tras vencer al no-muerto y atemorizar a los habitantes del castillo donde iba a ser encerrado, Ash se gana el respeto de todos.... a condición de recuperar el Necronomicón para vencer al ejército de las tinieblas y posteriormente regresar al siglo XX.

El Ejército de las Tinieblas
¿Y si nos jugamos el Necronomicón a los chinos?

Si todo lo acontecido hasta este momento de la película roza la más absoluta -y divertida- extravagancia, lo mejor está aún por llegar, con toques de humor macabro aquí y allá. En su búsqueda del Necronomicón Ash se tiene que enfrentar a extrañas criaturas, incluyendo un clon propio que nace como un brote de sí mismo contra el que tendrá que luchar para acabar con él y tener vía libre.

El Ejército de las Tinieblas
La ministra de cultura reclamando el canon por el préstamo de libros en las bibliotecas públicas

De todas las escenas de la película, la que merece sin ninguna duda ser recordada es cuando Ash trata de recuperar el Necronomicón. Para ello debe pronunciar un conjuro mágico (Klaatu Barada Nikto) pero el desmemoriado protagonista no consigue recordar la última de las palabras (¡cof! ¡cof! ¡cof!) por lo cual el libro cobra vida y le hace la vida imposible al infeliz de Ash.

El Ejército de las Tinieblas
Una top-model de la pasarela Cibeles

A partir de aquí y una vez con el Necronomicón en su poder, Ash y el ejército del duque Henry se enfrentan al ejército de las tinieblas. Seres del inframundo, monstruos, esqueletos y otros no-muertos enarbolan sus diabólicas armas para acabar con la humanidad.

El Ejército de las Tinieblas
Le vamos a dar pal pelo a este humanoide...

El final de la película tiene su anécdota. En el final que se estrenó en la gran pantalla, Ash consigue volver al siglo XX y en el centro comercial tiene un disparatado enfrentamiento a balazo limpio con una dependienta poseída por los no-muertos.

El Ejército de las Tinieblas
Ash, el anti-héroe

En cambio existe un final alternativo en el que Ash toma demasiada dosis de la fórmula que le permitiría dormir hasta el siglo XX, y por ello acaba despertándose en el siglo XXI, encontrándose con un Londres post-apocalíptico devastado por una guerra nuclear.

En cualquiera de los dos casos, tenemos entre manos una de las películas más divertidas, extrañas y entretenidas que se puedan ver, con un montón de momentos para recordar por lo absurdo de la situación, que hace que esta peli sea tan especial y tan original. Desternillante, imaginativa, abracadabrante y sorprendente. ¡Todo un must-see del cine fantástico!

Con esto se acaba la segunda parte de esta peculiar saga de películas bizarras. Mientras llega la tercera entrega, entreténganse, queridos lectores. Den un paseo, lean algo, o vayan de compras. Pero tengan cuidado con los no-muertos y no olviden nunca este buen consejo...

Compre elegante. Compre en S-Mart.

martes, 24 de julio de 2007

Terroríficamente divertido (I): Tu madre se ha comido a mi perro

Hace veinte años, mucho antes de que hobbits peludos le dieran pal pelo al Señor Oscuro, Peter Jackson era un director desconocido que se movía en el mundillo de cortometrajes frikis, cortos que se dedicaba a grabar con una cutre-cámara de vídeo que le regalaron sus padres.

Pese a todo, Peter era bastante apañado, y con guiones más o menos resultones, litros industriales de hemoglobina barata, y cuatro años de rodaje con sus amigos en su tiempo libre, consiguió completar su primera obra, Mal Gusto (1987), que al año siguiente conseguiría llamar la atención en el festival de Cannes. Por entonces Jackson contaba con tan sólo 26 años.

Animado por este inesperado éxito y por la experiencia que le permitió meter cabeza en el mundillo del cine, se dispuso a seguir intentándolo. Su intención era rodar una película de zombis pero la falta de financiación acabó provocando que se embarcara en otro proyecto de muy bajo presupuesto -Meet the Feebles- que le dio el dinero suficiente para sacar adelante su proyecto.

Lo que inicialmente iba a ser una peli de zombis fue degenerando en una suerte de comedia terrorífica que mostraba a una patidifusa audiencia una mezcla de géneros que pocas veces se había visto antes. Sangre, vísceras, muertos vivientes y monstruos varios conformaban una parada de los monstruos bastante peculiar presentada con pinceladas de humor negro, característica que se acabaría convirtiendo en marca de la casa. Esta "cosa" tuvo por nombre Braindead, que por aquí se estrenó con el chocante nombre de Tu madre se ha comido a mi perro.

La originalidad de la propuesta no pasó desapercibida y fue un éxito mundial -todo lo exitoso que podría ser una película de estas características- que le abriría para siempre las puertas al mundo del cine. Era 1992 y al nombre de Peter Jackson le esperaba un futuro prometedor.

Braindead
La entrañable mascota de la familia Cosgrove

La historia es tan sencilla como desconcertante. Una rata mutante capturada por una expedición en la selva de Sumatra es llevada al zoo de la ciudad donde vive el infeliz de Lionel junto con su anciana e insoportable madre, la señora Cosgrove.

Braindead
No hay gran diferencia entre la bruja que es y el monstruo que será

El panorama de este joven no es muy alentador: tiene un trabajo basura y tiene que aguantar las excentricidades de su madre. Por suerte tiene a su pequeña Paquita. Este personaje de nombre tan castizo no es casualidad, ya que está interpretado por Diana Peñalver, que por estas latitudes se la recuerda por ese bodrio de principios de los años 90 que era Chicas de hoy en día, del que seguro muchos guardan aún (malos) recuerdos.

Braindead
Tengo una pequeña contractura en las vértebras

Cuando Lionel y su madre van al zoo, la rata mutante saca las zarpas de la jaula y le da un buen mordisco a la viejuna. Aunque la susodicha se encarga de darle su merecido al bichejo, ya es demasiado tarde porque el mordisco supone el principio del fin, aunque de por medio le aguarda al espectador hora y media de casquería, sangre y mucho, mucho cachondeo.

Braindead
Natillas con sirope de frambuesa... ¿o no?

Pronto los síntomas del mordisco empiezan a aparecer. Comportamientos extraños, pústulas supurantes y gruñidos más allá de lo normal en su anciana madre le hacen sospechar a Lionel que algo va mal. Para los aprensivos, no les recomiendo que vean la escena de las natillas... simplemente... ¡delicioso!

Braindead
El mejor remedio contra la vista cansada

Las sospechas de Lionel acaban por confirmarse. Su madre se ha convertido en un monstruo repugnante -nada fuera de lo normal, por otra parte- que va mordiendo a diestro y siniestro, propagando el virus a los vecinos más próximos de la familia, pese al empeño de Lionel de mantenerla oculta en el desván. Pronto aparecen la enfermera mutante, que da a luz a su hijo Selwyn igualmente zombie, y empieza así el caos más absoluto en la pequeña ciudad de Wellington, Nueva Zelanda.

Braindead
Así son las nuevas generaciones que estudian con la LOGSE

Un día, Lionel no puede retener a su madre, que sale a plena luz del día y es atropellada. Cuando, aliviado, la cree muerta, descubre aterrorizado que el cuerpo zombi de la señora Cosgrove sigue vivito y coleando, y lo que es peor, con más ganas de marcha y hemoglobina que nunca.

Braindead
Lo que se va a ahorrar en dentistas

La madre zombi se dedica a armar una buena escabechina en su propio funeral y el desmadre es ya absoluto. Un montón de personas, ya bastante freaks de por sí en vida (un cura karateka y el grotesco tío caradura de Lionel) se convierten en pestilentes monstruos hambrientos de cerebro. Los zombies afectados por el virus de la señora Cosgrove se multiplican y ya no pueden ser retenidos por más tiempo.

Braindead
¿Quién quiere probar mi nueva zombi-o-matic?

Braindead
¡No vuelvo más a este garito, a estas horas siempre está petado!

El funeral se convierte en un inmenso charco de sangre, hígados, sesos, intestinos, miembros mutilados y cabezas reventadas. Lionel y Paquita luchan desesperadamente por mantener a raya a tanto zombi desbocado con ganas de marcha. La escena final, cortadora de césped de por medio, merece ser recordada y tendrá siempre un espacio propio en la imaginería del cine gore.

Braindead
¡Cariño! ¿Puedes venir a recortarme los callos?

Así que ya saben. Si un día tienen la feliz idea de darse una vuelta por selvas exóticas, tengan cuidado con los bichos que se puedan traer en la maleta. Y siempre, siempre, siempre, vigilen de cerca a sus madres. Puede que un día le entre hambre por la noche, y al acercarse a la nevera, le apetezca comerse un perrito... caliente.

Chabacanería vs Buen gusto

Después de una portada chabacana y una polémica cutre y estéril como pocas veces se ha visto en este país de polémicas cutres y estériles, desde El Jueves han tenido a bien el sacar a flote el buen gusto y el sentido del humor (el de verdad), cerrando el tema con una portada que, esta vez sí, tiene chispa.

El Jueves 1574

Esperemos que la cosa se quede aquí, porque no hay mucho más donde rascar.

jueves, 12 de julio de 2007

Y no volváis

En un corto periodo de tiempo hemos recibido dos buenas noticias. Excelentes noticias más bien.

La primera de ellas, que la tipeja esa de Carmen Calvo ha sido relegada de su cargo de ministra de cultura. Albricias, porque el único mérito de esa mujer es haber hecho buena a otra gentuza que desempeñó el cargo con anterioridad, como Esperanza Aguirre, que ya es decir.

La segunda noticia, casi mejor que la primera, es que Ramoncín ha abandonado la junta directiva de los ladrones, suponemos que para ir a disfrutar del botín que tanto le ha costado amasar. Eso sí, este mamón se va dejando una perla como la que sigue:

Cuando entramos, la sociedad recaudaba poco y mal y hoy recauda mucho y bien. Yo he hecho este trabajo a cambio de nada.


Yo, que estoy en contra de la pena de muerte, creo que en casos así se podría hacer una excepción.

Largaos y no volváis. No os echaremos de menos.

lunes, 2 de julio de 2007