lunes, 8 de noviembre de 2004

Marchando una ración de opiniología

Al parecer el petróleo se acaba y por lo tanto algunas voces piden a gritos que desaparezcan los vetustos motores que funcionan con combustibles fósiles en favor del manido coche de hidrógeno. Muy bien. Sin entrar en lo peligroso que sería tener un coche repleto de hidrógeno rodando por ahí (y si no que se lo pregunten a los del Challenger cuando señor hidrógeno y mister oxígeno tuvieron un pequeño rendez-vous allá por 1986) yo quiero respuestas a algunas preguntas. Para empezar, tomemos unas toneladas de agua y hagamos hidrólisis para obtener el hidrógeno. Vaya, para hacer la hidrólisis hace falta energía eléctrica. Qué contrariedad. Resulta que para un parque automovilístico de hidrógeno similar al actual la demanda energética sería demasiado alta como para sustituir así como así los coches de gasolina. Bueno pues hagamos muchas centrales productoras de energía. ¿Que cuántas hacen falta? Da igual, hagamos tantas como sean necesarias, si el coche de hidrógeno no contamina ;) Uy pero si resulta que si las centrales son térmicas contaminarán lo mismo o más de lo que contaminaban nuestros viejos y sucios coches. Vaya. Pues hagámoslas solares. ¿Cómo, que no son eficientes para cubrir tanta demanda? ¿Y las eólicas tampoco? Jo. ¿Y no podríamos hacerlas hidráulicas? Ah claro, que se trata de ser ecológicos y no cargarse los ríos. Tenemos nuestro flamante coche de hidrógeno sin emisiones contaminantes, y el precio a pagar son... más gases a la atmósfera. ¿Entonces qué?

Va a resultar que las voces que se vienen alzando últimamente en favor de las centrales nucleares van a tener razón. Al fin y al cabo las emisiones a la atmósfera de este tipo de plantas es 0, y el tema de los residuos sólidos es un campo sobre el que ya hay mucha experiencia y se controla fácilmente. Y además es la forma más eficiente de producir electricidad que se conoce. Supongo que algún que otro mojigato/a ecologista de salón habrá dejado de leer a partir de aquí, pero con ñoñerías y mirando para otro lado no se van a resolver los problemas que se plantearán dentro de algunas décadas.

Así, algunos que vienen batallando desde hace tiempo por un planeta más limpio, como James Lovelock, sostienen que la apuesta por lo nuclear sería la piedra angular en la lucha contra las emisiones de gases contaminantes y el cambio climático. Pero claro, mencionar la energía nuclear es herejía para algunos, y para otros el admitir que es una posible solución sería hacer el ridículo después de dar tanto la vara durante años y años. Y ahora el autor de la Hipótesis Gaia les viene con este jarro de agua fría. Je. Y para rematar la faena Bjorn Lomborg con sus estudios pone en duda todo esto del calentamiento global.

Y mientras tanto, recordad, ecologistas de salón: tenemos un planeta que pide energía y que a medida que países como China o India se pongan a la altura del mundo occidental, la demanda irá a más. Y mientras, estamos plantando vuestros molinillos de viento. Estamos esperando vuestras ideas, ôh salvadores del mundo.

3 comentarios:

Marta dijo...

Yo estoy en contra de las centrales nucleares. De las de ahora, claro. Los sistemas de seguridad son muy escasos, mira lo que pasó en Chernobil. Obviamente, es la única solución posible, a día de hoy, a las necesidades energéticas que exige la sociedad tecnológica.

Cierto es que las llamadas "energías ecológicas" pueden ayudar y mucho. Si en Alemania hay unifamiliares con gran parte de la energía eléctrica conseguida a partir de instalar placas solares en los tejados, con más razón en España. Pero es caro y no interesa. Al menos todavía. Pero sé de gente que, con estas placas terminan vendiendo energía eléctrica a las compañías distribuidoras. Puede salir hasta rentable ;)

¡Ah! Y ya andan haciendo experimentos en el polo algunas compañías de automóviles para incorporar el motor de hidrógeno. Parece ser que lo "problemático" es el introducir el cilindro de hidrógeno líquido en el motor, por lo que tú comentabas del contacto con el oxígeno.

Un beso!

Naif dijo...

Chernobil era una central de primera generación, mal mantenida y sin dinero para llevarla adelante. Nada que ver con las centrales que hay en funcionamiento actualmente, al menos en occidente.

Txapulín dijo...

Mmmmmm!

Apocalíptico e integrado. Suculento el primer post que leo de este naïf. Esto promete...

Mi consuelo: a medida que se acabe el petróleo volveremos a tener pelis de estas de serie B en las que quedan cuatro personas en un mundo devastado.