viernes, 3 de abril de 2009

El Barón de Bidet

Los que tengan buena memoria recordarán que en los años 80, en esa época donde la tele sólo tenía dos canales y los mandos a distancia eran una frivolidad, había pocos programas de humor, y los pocos que había estaban copados por cómicos de medio pelo como Pedro Ruiz o Arévalo. Cierto es que también estaban Tip y Coll, Gila y Martes y 13, pero en general el panorama era bastante desalentador. Y Martes y 13... en fin, que la cosa estaba muy mala.

Entre tanta caspa destacaba con brillo propio un grupo que se hacía llamar La Trinca, verdaderos adalides del humor zafio y cazurro que, en una suerte de Benny Hill a la española, no desaprovechaban la ocasión para hacer chistes cutres de culos y tetas.

Reconozco que personalmente a La Trinca jamás les he podido aguantar. Argumentos no me faltan. Como por ejemplo que ellos son los culpables de crear Gestmusic, productora que ha perpetrado los peores momentos de telebasura más podrida de este país, como Operación Triunfo o Crónicas Marcianas, entre otras cosas.

Pero al César lo que es del César, ellos también son los autores de una cancioncita burlesca que me encanta, titulada el Barón de Bidet, que dice así:

En el siglo dieciocho en París hizo furor
el Barón de Bidet, famosísimo inventor.
El Barón especulaba con la posibilidad
de tomar baños de asiento sin perder la dignidad.

En la fuentes de Versalles contempló con estupor
a unos patos arrimar el culo a un surtidor.
Y exclamó el señor mesié: Eureka! Je le encontré!

Ohlalá! Oh! mondié! Je feré une filigrane
que será una palangane con el chorro incorporé!

Con la excusa del diseño el Barón el muy truhán
se pegaba el gran filete con madame de Chateaubriand.
La eficacia del invento alcanzó tal dimensión
que en la corte del gabacho descendió la polución.

Insaciable el populacho exigía su bidet
para poderse lavar sentado y no de pie.
Y salieron en cuadrilla y tomaron la Bastilla.

Quesquesé se merdé? preguntaba la nobleza.
la Revolución Francesa, quesque vous avez pensé?

Se instauró la egalité, liberté y fraternité
y en París no quedó ni un trasero sin bidet.
Y así gracias a Danton, a Marat y a Robespierre
las madamas de la Francia, se lavan la pomme de terre.

Y al Barón por este invento las naciones honrarán
como al conde de Foie Gras y al Marqués de Croissant.
Y este es el relato exacto del Barón y su artefacto.

Y jamás hallarás sensación más refrescante
por detrás y por delante, por delante y por detrás.

Y jamás hallarás sensación más refrescante
por detrás y por delante, por delante y por detrás.

¡Qué grande!

2 comentarios:

Eledhwen dijo...

No me creerás, pero aún hoy en día me sé de memoria más de la mitad de la canción.
Bueno, de esta y de otras XD: "Fantasmas", "Flash Reagan", etc...

Naif dijo...

Eled, no me imaginaba que vieras esas cosas, y aún menos que te acordaras! xD